viernes, 9 de diciembre de 2016

¿Quién la ha visto morir? (1972) de Aldo Lado




El prota, Franco Serpieri (el ex-Bond
George Lazenby con pintas de indigente)
Aquí tenemos otro giallo italiano de los setenta, no brillante pero sí efectivo, el cual presenta el esquema argumental calcado que caracteriza al subgénero. La trama arranca con el asesinato brutal de una niña en la nieve, mientras ésta esquiaba. El culpable parece ser una mujer que lleva un velo negro y unos guantes de hilo oscuros; del film me parece un gran acierto la forma de presentar al asesino, en general con un plano subjetivo y una excepcional y atemorizante banda sonora de Ennio Morricone. Pasan los años y en Venecia, este asesino (o asesina) sigue actuando, y su próxima víctima es otra niña, la hija del protagonista y posterior investigador de turno (George Lazenby, quien interpretó nada más y nada menos que a James Bond en la fallida ''Al servicio secreto de su majestad'', el cual por cierto sale con unas pintacas de puerco preocupantes, nada de la porte de galán que poseía haciendo de 007).

Señalada por el asesino

El asesino ataca
Los sospechosos, como en todo buen giallo, son múltiples y muchos personajes parecen tener muchos secretos que parecen relacionarlos con los asesinatos de las pequeñas. Una trama enrevesada, ritmo firme y tensión abundante. En su parte final, la cosa flojea un poco, en especial al descubrirse el pastel que, en lo personal, me parece un tanto precipitada y menos impresionante que por ejemplo otros giallos más potentes y mejor conseguidos. Desde el punto de vista audiovisual, el director (curtido en giallos) le saca buen partido a la fotografía y a la puesta en escena, y por supuesto lo más destacado, como ya señalé antes, la BANDA SONORA de Morricone (que incorpora unos aterradores cánticos infantiles que acompañan muy bien a la acción). Por supuesto, no puede faltar erotismo y algo de sangre, aunque los asesinatos no son muy fuertes ni imaginativos. En resumidas cuentas, es un giallo correcto, no es de mis favoritos, pero sin lugar a dudas es recomendable para todos los amantes del subgénero italiano.

¿Quién la ha visto morir?

El calzonazos (1974) de Mariano Ozores



El pobre Juan (Paco Martínez Soria) es un calzonazos
Todo el mundo conoce más que de sobra a ese icono del humor hispano de los sesenta por excelencia, que fue Paco Martínez Soria. Sus películas se han emitido miles de veces tardes de Sábados en ''Cine de barrio'' en TVE-1, y seguro que todo el mundo las ha visto aunque sea de pasada, más de una vez. ''El calzonazos'' me parece una de sus películas más graciosas, en su estilo claro. Hay que tener en cuenta a la hora de ver estas películas añejas, su contexto; por la época en la que se filmaron hay muchos elementos que a día de hoy chocan de más. ''El calzonazos'' nos cuenta la historia de un hombre, al que su familia toma por el pito del sereno, tanto su mujer, como su hija, como su cuñada, y hasta el servicio, le vacilan y lo manejan a su antojo, teniendo al pobre hombre como un muñeco al que manipulan y el cual no se atreve ni a toserles. 

La familia de Juan

A Juan le recomienda su médico (Antonio Ferrandis)
que se haga pasar por loco para imponerse
A todo esto, le pondrá remedio su médico, quien les cuenta a la familia del hombre, que éste se ha vuelto loco y que deben hacerle caso en todo sin llevarle la contraria. Será cuando el hombre, como se dice, se pone los pantalones en su casa y comienza a ser el mandamás, sometiendo a sus anteriores martirizadores a su totalitarismo dentro de su hogar. Bueno, vamos a ver, la película puede tener su gracia si se ve desde el punto de vista totalmente humorístico del momento, aparte de que no lo neguemos, Martínez Soria tiene una gracia innata. A día de hoy seguro que ''El calzonazos'' sería tachada como algo muy negativo por parte de los feministas, porque cuando nuestro protagonista se rebela, mantiene la postura de que la mujer debe estar en la casa y dedicarse a sus labores mientras él es el comodón que se sienta a leer el periódico, claro reflejo de un pensamiento bastante retrógrado. No por estos detalles creo que la película deba ser atacada sin remilgos, insisto que hay que tener en cuenta que todavía fue estrenada en la época de la dictadura en nuestro país. 

Juan se convierte en el hombre de la casa

Sin tener en cuenta estas minucias, la película me parece graciosa, sobre todo el último tramo en el que Martínez Soria intenta escaparse de su familia, los cuales lo quieren encerrar en un manicomio pensando que está loco, y se hace pasar por una señora (antecediéndose a uno de sus papeles más memorables en ''La tía de Carlos''), con señor encimoso queriendo ligar con él, sin lugar a dudas a mí me hizo estallar a carcajadas. La película además cuenta con la participación de actores míticos de nuestro país, véase Florinda Chico, Antonio Ferrandis (recordado por ser Chanquete en ''Verano azul''), Emilio Gutierrez Caba o María Kosty. Una buena muestra de aquella comedieta hispana anticuada vista a ojos de hoy en día, que constituyó un enorme porcentaje de la producción de nuestro país de un tiempo y un momento, simpática, llevadera y entretenida, sin buscarle dobles sentidos, aunque resulten apreciables.

Juan liga mucho como fémina

lunes, 5 de diciembre de 2016

Lo que la verdad esconde (2000) de Robert Zemeckis



Norman Spencer (Harrison Ford) y su mujer Claire (Michelle Pfeiffer)
Una película muy interesante, arranca como una especie de homenaje a Hitchcock, acabando convirtiéndose en una peli de terror sobrenatural, convencional pero muy efectiva. ''Lo que la verdad esconde'' encuentra en sus puntos a favor la potente dirección de Robert Zemeckis, el cual si no me equivoco se estrenó en el género de terror con este film, y la verdad demostró salir bastante bien parado, y en las excelentes interpretaciones de sus protagonistas, Harrison Ford y sobre todo el grueso de la historia, Michelle Pfeiffer, la cual se muestra creíble y arrebatadora como atormentada esposa acosada por un perturbador recuerdo del pasado de su marido que no parece querer descansar en paz. El guión es correcto, como ya dije empieza de una forma que después se demuestra falsa, Pfeiffer sospecha que su vecino de enfrente ha matado a su mujer, convirtiéndose en la espía oficial de éste, claro guiño a ''La ventana indiscreta''

¿Tendrá malas pulgas este fantasma?

Contactando con los espíritus
A todo esto aparece el fantasma de una mujer rubia, ¿la mujer de su vecino asesinada?, ¿será?, ¿no será?, el film juega con esta posibilidad aportando interesantes giros que irán propiciando sorpresas más o menos inesperadas, depende lo que esté el espectador de acostumbrado a ver este tipo de película. Lo que queda, sin lugar a dudas es un thriller tenso, mezclado con terror sobrenatural, con buenos sustos (excelentes efectos sonoros que son el principal elemento para crear encogidas en el público), ritmo in crescendo y amplia facilidad para entretener durante dos horas. No es una película que haya descubierto nada nuevo, pero ya he dicho, es funcional y efectiva, y además está muy bien hecha, tanto desde el punto de vista argumental como audiovisual. Es ampliamente recomendable, el final además, a mí me encantó, Harrison Ford me sorprendió en un rol muy atípico a lo que nos suele tener acostumbrados, y hasta ahí puedo leer. 

Momentos tensos en el baño

jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Qué fue de tía Alice? (1969) de Lee H. Katzin



La asesina de ama de llaves, Clare Marrable (Geraldine Page)
El director de ''¿Qué fue de Baby Jane?'', Robert Aldrich, ejerce en esta ocasión de productor de este otro clasiquillo añejo de ''terror de viejas'', del cual, no hay más que leer el título para darse cuenta que hace referencia a la inmortal peli mencionada con anterioridad. Después del épico combate en la pantalla entre Bette Davis y Joan Crawford, se convirtió en algo bastante recurrente el hecho de coger a viejunas glorias del cine y disponer un enfrentamiento entre ambas, llegando a suponer esto un propio subgénero dentro del thriller o suspense, como ya señalé inicialmente, el ''terror de viejas''. ''¿Qué fue de tía Alice?'' resulto otro simpático ejemplo del mismo, y tenemos a una señorona, interpretada muy correctamente por Geraldine Page, la cual se lleva un chasco cuando su adinerado marido la palma y se da cuenta de que la ha dejado sin un céntimo. 

La investigadora Alice Dimmock (Ruth Gordon)

La Sra. Marrable finge muy bien ser
una respetable señorona de Alta Sociedad
Sin embargo, ella no está dispuesta a dejar de darse la gran vidorra y para ello planea un maquiavélico plan para poder seguir disponiendo de cuantiosos ahorros, y para ello, nada más y nada menos, se encarga de buscar amas de llaves, que durante un tiempo trabajen en su casa, que posean suman cuantiosas de pasta, para que se la confíen a ella y posteriormente, sin miramientos, las asesina. Para que no la descubran, entierra posteriormente sus cadáveres en su jardín trasero, plantando un pino (no vale hacer el chiste fácil), sobre la tumba de cada una de ellas. En un período considerable el jardín ya exhibe pinos en abundancia. Pero ahora, se ha presentado a su servicio la amiga de su última víctima (Ruth Gordon, que venía de ganar un Oscar por interpretar a la satánica vecina metiche de Mia Farrow en ''La semilla del diablo''), la cual pretende descubrir el pastel, haciendo las labores de detective. La anfitriona asesina no tardará en ir atando cabos acerca de la identidad de su última ama de llaves. El film está bastante bien, posee buenos momentos de suspense, una dirección correcta y loables interpretaciones. 

¿Desenmascarará la Sra. Dimmock a la Sra. Marrable?

Quizás posea en el clímax final un cierto halo de comedia involuntaria, porque la verdad la ama de llaves investigadora se delata como alguien excesivamente torpona y que con creces se gana su desenlace. Al ver a las dos protagonistas viejunas peleándose la una con la otra, es inevitable que no se nos escape alguna risa involuntaria, por ello digo que dicha escena con seguridad pretendía ser más seria de lo que se ve reflejado en pantalla. Pero bueno, salvo esa nimiedad considero que es merecedora de ser catalogada como clásico dentro del subgénero de ''terror de viejas'' y sin llegar a la categoría de la magna ''¿Qué fue de Baby Jane?'', creo que es una de las más representativas de esta variante dentro del thriller. No está mal y es bastante entretenida, y por cierto posee un irónico final que la verdad supone un gracioso giro sorpresivo muy bien traído.

¿Se saldrá la Sra. Marrable con la suya?

martes, 29 de noviembre de 2016

La bruja (2015) de Robert Eggers



Hora de rezar
¡Aquí la sensación hipster del año! ''La bruja'' esta pseudo-peliculilla de ¿terror? aclamada por la crítica especializada y señalada como el no va más dentro de ese universo tan amplio como es el género de horror (decían que psicológico, para darle más prestigio), se estrenó para torturar al público, y no precisamente por hacerle pasar un mal rato por el miedo que pueda provocar, sino por el sopor tan tremendo. En cuanto leí un par de críticas que la señalaban como una especie de cruce entre cierta obrita de M. Night Shyamalan (creador de excrementos fílmicos donde los haya) y ciertas reminiscencias de Michael Haneke (creador por excelencia del aburrimiento máximo convertido en pieza audivisual), me dije: ''¡Esta peli va a ser un coñazo!''. Y la verdad retrasé lo más que pude su visionado, pero bueno como siempre digo, hasta no ver el material no se puede juzgar. Me dispuse a darle una oportunidad con total desgana, y no me equivoqué, ¡vaya truño de película!

Despacito que hay tiempo de sobra para rellenar metraje

La cabra se aburre y quiere salirse de la película
Transcurridos los 15 primeros minutos, aburrimiento; media hora, doble aburrimiento; 45 minutos, sofocante desesperación; 1 hora y una cabra se vuelve loca y dicen que es Satanás; ¡al menos pasó algo!; 1 hora y 15 y ¡por Dios que se acabe esta tortura!; 1 hora y media y ¡menuda mierda de final y menudo pestiño! He visto durante toda mi vida cine de terror y en serio, con respeto a los gustos de cada uno, que digan que ''La bruja'' merezca posicionarse dentro de una lista de las mejores películas que ha brindado este género a lo largo de la historia, me parece insultante como poco. Para quien la quiera defender basándose que en si tiene una conseguida atmósfera, una ambientación muy buena, unos silencios abrumadores, un no sé qué y no sé qué más desde el punto de vista visual (detalles que no se le pueden negar), yo digo, ¡vale, todo eso está muy bien!, pero no se puede defender lo indefendible, lo mínimo que se le puede pedir a una película es algo de alma y no vender un vacío en base únicamente a su envoltorio. 

¿Estará el nene bajo el hechizo de una bruja?

Para mí una película que resulta un triunfo acabar de verla, no tiene mérito como película en sí, como obra audiovisual es un fiasco, porque si no ha logrado interesarme lo más mínimo durante su metraje, no voy a ser cínico de destacar nada de ella. ''La bruja'' es otro de esos bochornosos ejemplos de pedantería, un mojón pretencioso que ningún hipster reconocerá que no le ha gustado, uno de esos truños que aquéllos que presumen de gustos más refinados que los de los mortales normales, dirán que es la hostia, que es súper tensa, que es aterradora y bla bla bla. Yo la llamo por su nombre; pesadez extrema, mojón, truño, y así podría seguir. A sus realizadores no les vendría mal aprender qué significa la palabra, ritmo.

Maldita no sé, pero loca ¡fijo!

Atormentada (1949) de Alfred Hitchcock



La atormentada Lady Henrietta Flusky (Ingrid Bergman)
Bautizada en España como ''Atormentada'' (¡una vez más, un aplauso para aquellos ilustres traductores de títulos hispanos!), sin lugar a dudas estamos ante una de esas obras menores de su director, el gran Alfred Hitchcock. No con ello digo que sea una mala película, pero sí que es claramente un film en el que poco destaca esa maestría que el mago del suspense supo exponer en otras de sus obras más grandiosas, que las tiene por docenas. Argumentalmente es más rutinaria, que a lo que nos tiene acostumbrado Hitchcock, siendo un melodrama romanticoide de época (inusual en la carrera del director) y con muy pocos tintes de brillante thriller que vendría a ser lo que reinaría por excelencia en el estilo Hichcock. La película se desarrolla en la Australia del siglo XIX, adonde llega el personaje interpretado por Michael Wilding, un amanerado irlandés sobrino del Gobernador, el cual conocerá a un ex-convicto que amasó una gran fortuna y ahora es un rico magnate de Sydney (Joseph Cotten). Éste lo invita a su caserón, donde conocerá a su esposa (Ingrid Bergman), que para colmo es prima del visitante; una borracha descuidada manipulada y gobernada por una maquiavélica ama de llaves (Margaret Leighton). 

El marido de Lady Henrietta, Sam (Joseph Cotten)

La maquiavélica ama de llaves, Milly (Margaret Leighton)
El visitante hará lo posible por hacer que la señora de la casa recobre la compostura, y sea una mujer decente y hecha y derecha, cuya responsabilidad parecía omitir su esposo; dando lugar a que conozca los secretos del pasado que oculta el matrimonio. Haciendo referencias aproximadas, ''Atormentada'' guarda bastante en común con ''Rebeca'', véanse las comparaciones en especial con la relación de la señora de la casa, debilucha y sensiblona, con el ''bicho'' de su ama de llaves, retorcida y peligrosa. Si bien, hay que decir por supuesto que ''Rebeca'' es una película mucho mejor, mejor narrada, elaborada y por supuesto resulta un clásico imperecedero. ''Atormentada'' no está mal del todo, tiene buenos momentos, Ingrid Bergman está estupenda (es difícil decir que no lo está) y por supuesto ella es lo que más destaca de la cinta. Argumentalmente se deja ver, pero tiene altibajos muy pronunciados y descensos de ritmo momentáneos, empieza muy lenta, se pone interesante, a la mitad decae otro poco para volver a recobrarse en el tercio final. Destacaría decir que fue la segunda peli que Hitchcock rodó después de ''La soga'' y que se nota que tomó buena cuenta audiovisual de ésta, porque nos brinda lujosísimos y largos planos secuencia que delatan su cuidada y perfeccionista técnica. 

Charles Adare (Michael Wilding) intenta devolverle la sonrisa a Lady Henrietta

La película fue un fracaso, influyó además un escándalo en el que se vio envuelta la propia Bergman al conocérsele un affair extra-matrimonial con el director de cine italiano, Roberto Rosellini, lo que la obligó a exiliarse de Estados Unidos por unos años al considerarla personaje non grato; posteriormente se casó con Rosellini y acabó regresando a Hollywood por la puerta grande en 1956, ganando su segundo Oscar por ''Anastasia''. En fin, curiosidades aparte, ''Atormentada'' es una rara avis dentro de la filmografía de su autor, puede visionarse sin problemas, pero repite, dista mucho de poseer el carisma de otras obras de Hitchcock infinitamente mejores.

Espeluznante cabeza reducida

domingo, 27 de noviembre de 2016

Las orgías de la locura (1973) de Freddie Francis



Los doctores Tremayne (Donald
Pleasence) y Nicholas (Jack Hawkins)
En plena moda de las pelis de episodios, en general llevadas a cabo por la productora británica Amicus, apareció esta modesta peliculilla británica que, sin ser de la Amicus, mantiene el estilo de los trabajos llevados a cabo por ésta. Dirige Freddie Francis, el cual había estado tras las cámaras en varias producciones de la Amicus como ''Doctor Terror'' o ''Condenados de ultratumba'', por lo tanto es normal que ''Las orgías de la locura'' pase por una más de la colección antologías made in Amicus. Pues bueno, este film está compuesto por cuatro historias, y como es habitual, todas unidas por un hilo conductor que se acabará desentramando al final del todo. La película se desarrolla en un manicomio, en la que un psiquiatra (Donald Pleasence, el eterno enemigo de Michael Myers en ''Halloween'') recibe la visita de un colega suyo de profesión (Jack Hawkins, visto en ''Ben Hur'') y le enseñará los cuatro casos de cuatro pacientes un poco especiales, cada uno de ellos protagonistas de las respectivas historias que compondran el resto del metraje. 

Cuatro pacientes muy especiales

La primera de ellas nos presenta a un niño que tiene un amigo imaginario muy peculiar, en tigre invisible. La obsesión del pequeño por la existencia de dicho animal, hará que sus padres se preocupen muy seriamente, llevándose finalmente una inesperada sorpresa. 

Esperando al amiguito imaginario

La segunda historia cuenta con la presencia de la giallistica Suzy Kendall (vista en ''El pájaro de las plumas de cristal'' o ''Torso, violencia carnal'') y trata sobre un joven que viaja a la época victoriana subiéndose en una bicicleta propiedad de una tía suya fallecida, siendo poseído por el espíritu de un antepasado suyo que vivió en dicha época, y claro, las consecuencias serán más bien malas. 

La bicicleta mágica

En la tercera aparece Joan Collins (reconocida por siempre como la sexy y mala malísima de ''Dinastía'') y nos cuenta como ella interpreta a la mujer de un tipo, el cual lleva un día a casa un pedazo de tronco, al que llama Mel. Este tronco parece representar una mujer y el hombre se empieza a sentir irremediablemente atraído por él. Pero eso no es todo, el tronco parece tener vida propia. 

¡Cuidado con este arbolito!

En la última sale la antigua musa de Hitchcock y prota de ''Vértigo'', Kim Novak, la cual contrata una especie de almuerzo polinesio, para un evento social. La sorpresa que no se espera es la clase de comida que se servirá en dicho almuerzo, sería conveniente que los invitados fuesen caníbales. 

¿Preparada para el festín?

En resumidas cuentas, la peli no es algo magistral ni excepcional, desde luego, pero no está mal, tampoco es peor que otras propiamente dicho de la Amicus, incluso es mejor que alguna de esta productora, en mi opinión, como ''El jardín de las torturas'' (para mí la peor de las pelis de episodios realizadas entre los sesenta y setenta). No tiene una realización brillante ni las historias destacan especialmente por sus laboriosos argumentos, pero es entretenida y en líneas generales cumple con la labor de saciar a todo aquél a quien le mole la temática de pelis de antologías. 

¡Buen provecho!