martes, 16 de julio de 2013

Tener y no tener (1944) de Howard Hawks



Harry Morgan (Humphrey Bogart)
Basada en una novela de Ernest Hemingway (que siempre queda muy culto decirlo), "Tener y no tener" es otra de esas piezas catalogadas como inconmesurables obras maestras del cine, y ante la cual todos los críticos de mundo derraban cantidades abundantes de baba. Ya comenté que entiendo esta catalogación ante otras obras como "Lo que el viento se llevó" o "Casablanca", dos de las más grandes joyas del Séptimo Arte (al igual que muchas otras), pero ante este "Tener y no tener" no acabo de comprender a qué se debe tanto elogio. Vale que la película está muy bien, pero ¿tanto para ser la obra maestra que se proclama a los cuatro vientos? Pues si tengo que ser sincero, a mí no me lo parece.

La sensual Marie Browning (Lauren Bacall)

Bogart y su ayudante (Walter Brennan)
Para empezar a mí la película me parece casi un calco de "Casablanca", aunque de peor calidad y sin esa fuerza y emoción que despertaba el film de Michael Curtiz. De hecho partimos de una historia parecida protagonizada por un personaje idéntico a Rick Blaine y además interpretado de nuevo por Humphrey Bogart (bueno, de hecho Bogart ha hecho casi siempre variaciones del mismo personaje), un tipo duro que en el fondo tiene su corazoncito y que acabará luchando por una causa justa. De nuevo volvemos a encontrarnos en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y en un territorio sometido al domino nazi, en esta ocasión la isla caribeña Martinica. De nuevo volvemos a toparnos con un grupo de insurrectos que pelea contra los nazis y que al final, y a pesar de las múltiples negativas de colaboración, acabarán siendo ayudados por el "durísimo" de Bogart. Y por supuesto aquí tenemos entre medias otra historia de amor entre el ¿galante sex symbol? Bogart y una mujerona, llena de situaciones llenas de dobles sentidos (para ocultar los piques sexuales de cara a la censura de la época). Y es precisamente esta mujerona uno de los principales atractivos de la película, la debutante Lauren Bacall, con sólo 19 años conquistó el corazón de Bogart, no sólo en la pantalla, también en la vida real ya que al año siguiente se casaron, y estuvieron juntos hasta que él falleció en 1957.

Ayudando a la resistencia

El cigarrito que no falte
La pareja se ha convertido en algo icónico y la verdad protagonizan momentos que han pasado a la historia, entre cigarro y cigarro y pullita y pullita, aunque escenas románticas en sí, tampoco hay muchas que es lo que diferencia a esta "historia de amor" de la de Bogart con Ingrid Bergman en "Casablanca", la mayor parte de las intervenciones de ambos constan de constantes diálogos que delatan una inminente atracción mútua y sugieren mucha tirantez sexual (de manera muy light, no olvidemos que eran los años cuarenta). A mí "Tener y no tener" me gustó, pero repito, no me parece justa que se la catalogue como una obra maestra tan imprescindible, más bien me parece un film funcional y rutinario. La película es entretenida y se deja ver con facilidad durante la hora y media que dura y son muy destacables los momentos protagonizados por Bacall y Bogart (algunos de ellos escenas icónicas e imprescindibles), pero las cosas como son, es una especie de calco más cercano al quiero y no puedo de la más sublime y superior "Casablanca"

Cantando en el café

*MI MOMENTO FAVORITO: una de las conversaciones entre Lauren Bacall y Humphrey Bogart, en la que queda clara la atracción mútua entre ambos. Ella concluye la conversación saliendo por la puerta y volviéndose a él soltándole una famosa frase, quedándose el otro con cara de pasmao: 

"Si me necesitas silba, ¿sabes silbar?, tienes que juntar los labios y soplar"

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