viernes, 12 de julio de 2013

Los crímenes del museo de cera (1953) de Andre De Toth



Henry Jarrod (Vincent Price) y su socio
Uno de los clásicos de terror más famosos y populares de la década de los cincuenta, merecidamente ya que estamos ante una joya que en su época debió de ser no menos que perturbadora. Si destacó este film en su momento fue porque presentó un novedoso sistema, ya que fue la primera película de la historia rodada en 3D (¡ojo, en 1953!, para que digan que el 3D es un invento del siglo XXI). "Los crímenes del museo de cera" es en realidad el remake de un film realizado en 1933, dirigido por Michael Curtiz (director de la magna "Casablanca"), no obstante éste aplastó en fama y renombre a su antecesor, el cual se consideró perdido (como muchas obras de aquel período) durante muchísimos años, hasta que a finales de los sesenta se logró recuperar una copia. A mí particularmente este remake me parece mejor, en primer lugar porque lo descubrí antes y me sorprendió mucho más y en segundo lugar porque es más serio ya que el primero tenía ciertos momentos cómicos metidos con calzador que no me terminaron de cuajar, en éste gracias a Dios eliminados siendo una película de terror más sólida, aunque por supuesto no desmerezco la versión de 1933 que por supuesto también es una pequeña y curiosa maravilla del género. 

Perseguida por el asesino

El museo en llamas
La película cuenta como un talentoso escultor de figuras de cera, Henry Jarrod (Vincent Price) posee un pequeño museo en el que exhibe sus maravillosas creaciones. Su socio es un tipejo, que a traición quema el museo para cobrar el dinero del seguro. En el incendio Jarrod es considerado fallecido y el cabroncete del socio logra su propósito. No obstante poco después éste es asesinado. Y no será el único, porque en un corto período de tiempo comenzarán a ser cometidos extraños crímenes que desconciertan a la policía. Tiempo después se descubre que Henry Jarrod no ha muerto, aunque ahora es un inválido, y con la colaboración de algunos ayudantes abre un nuevo y espectacular museo de cera, en el que se representan grotescos pasajes aterradores de la historia. Lo que sorprende a todo el mundo, es el amplio realismo que las figuras de cera poseen, incluso por el amplio parecido que tienen con algunas de las víctimas cuyos cadáveres fueron posteriormente robados del depósito. 

El del centro es Charles Bronson (que debutó en el cine con esta película)

Parece casi humana, ¿verdad?
"Los crímenes del museo de cera" es una película espléndida, con una atmósfera aterradora genialmente conseguida, excelentemente realizada y que además hizo destacar al magnífico Vincent Price como una de las más populares estrellas del género de terror. No es para menos, Vincent Price demostró ser un actor fascinante capaz de crear con extrema facilidad histriónicos y retorcidos personajes que venían que ni pintado a las tramas de este tipo de películas. El film fue un grandísimo éxito y a día de hoy es sin lugar a dudas un clásico de culto de obligatorio visionado, ya no sólo por los fanáticos del género, sino por los que adoren el cine en general, la experiencia vale la pena con creces. 

¡Bienvenidos al museo de los horrores!

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando se descubre finalmente el verdadero y horroroso rostro del asesino...

¡Se ha pasado tomando el Sol!

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