jueves, 11 de julio de 2013

Los cuatro cocos (1929) de Joseph Santley & Robert Florey



Una alocada recepción
"Los cuatro cocos", primera película que hicieron unos geniales reyes de la comedia llamados los hermanos Marx, inicialmente cuatro como puede verse: Groucho, Chico, Harpo y Zeppo. Ya desde este primer film se pueden ver las características que seguirían a raja tabla en el resto de su filmografía. Groucho (con su inmortal bigote pintado) es el Sr. Hammer director de un hotel de una zona turística de Florida, que está en bajas horas. Debido a la inminente quiebra, se va a proceder a la subasta de dicho hotel por parcelas, pero la cosa se complica bastante cuando el collar de la única clienta del hotel que paga, la Sra. Potter (Margaret Dumont), es robado. Para colmo aparecen los alocadísimos Chico y Harpo (el cuál siempre haría de mudo) y se armará la gorda.
 
Groucho con la "hermana Marx", Margaret Dumont

Un par de villanos
Viendo la película y comparándola con otros de sus films posteriores puede verse que algo todavía les faltaba para alcanzar la genialidad que les caracterizó como cómicos, pero sin duda ya apuntaban maneras imprimiendo desde el minuto uno ese humor que los convertiría en unos de los más grandes cómicos existentes. La película tiene un buen porrón de escenas memorables, destacando sin lugar a dudas la surrealista escena de la subasta de Groucho. Diálogos absurdos memorables, hilarantes persecuciones, la convierten en el vehículo de lucimiento de unos artistas que acabarían convirtiéndose en genios del humor. La hace flojear sin duda algunos interminables números musicales, también típicos en el resto de la películas de los Marx, pero es entendible su presencia tan notoria puesto que se encontraban en una época de transición del cine mudo al sonoro y al público le fascinaría ver abundantes números musicales y canciones por doquier en una película.

Harpo y Chico despachando a un cliente

Harpo es todo un galán
Hoy en día lo cierto es que la abundancia de estas secuencias musicales perjudican el ritmo de las películas de los Marx, no solo de ésta sino de todas en general, ya que como ya he dicho la mayoría de las que ellos hicieron incorporan largas secuencias musicales, véase siempre las escenas en las que Chico y Harpo demuestran su destreza con el piano (el primero) y con el harpa (el segundo). Aparte de esta pega totalmente perdonable teniendo en cuenta el año de realización de la película, tenemos un film muy divertido e hilarante que ya daba muestras de que sus protagonistas dejarían su huella en la historia de la comedia. Por supuesto no incluyo al hablar de la genialidad de los hermanos Marx, a Zeppo, un tipejo sin ninguna gracia ni el más mínimo talento para hacer humor, o al menos nunca lo demostró en las cinco películas que hizo con el resto de sus hermanos antes de su retiro. Un gran clásico de la comedia, que sin embargo, según he leído, disgutó tanto a los propios hermanos Marx que apostaron por su destrucción tras el estreno. Viendo lo que les despararía su futura carrera a raíz de la aceptación de este film, podemos agradecer que nadie les hiciera caso.

Los cuatro hermanos Marx (Zeppo, Harpo, Groucho y Chico)

*MI MOMENTO FAVORITO: el hilarante momento ya mencionado de la subasta que organiza Groucho de las parcelas del hotel, la cual no saldrá tan satisfactoria como él se esperaba. 

¿Esto es una subasta o un circo?

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