domingo, 14 de julio de 2013

Plumas de caballo (1932) de Norman Z. McLeod



El profesor Wagstaff (Groucho Marx)
"Plumas de caballo" es una de las películas más infravaloradas de estos geniales cómicos que fueron los hermanos Marx, aparte de que es una de las más difíciles de localizar. No lo comprendo la verdad, porque sinceramente posee cualidades de sobra para ''recuperarla'' de ese injusto olvido y disfrutar de su visionado. En esta ocasión los alocados hermanos siembran el caos en un campus universitario. Groucho es el director de una facultad que lleva años sin ganar un torneo al deporte estrella por excelencia, el rugby. Así que intenta fichar a dos jugadores estrella para que les ayuden en el enfrentamiento contra una universidad rival, no obstante ficha por error a los disparatados Chico y Harpo, por lo que todo atisbo de deportividad estará descartado.


"¿Cuál es la contraseña?"

Tras la divertidísima "Pistoleros de agua dulce", los Marx se superan y realizan un absoluto antecedente de su siguiente película, "Sopa de ganso", uno de sus más recordadas y populares films. "Sopa de ganso" tiene méritos de sobra para ser considerada una de las mejores películas de los Marx, pero en mi opinión "Plumas de caballo" no le tiene nada que envidiar. Es una gran película, muy entretenida y para morirse de risa. De nuevo Groucho utiliza la ironía para soltar perlas buenísimas, véase en un fragmento:

- David Landau: si esto es una clase de canto, yo soy un mono de la selva.
- Groucho: esto es una clase de canto y no meta a su familia en esto.

Harpo y su alter ego más delgado


Aumentan las locuras, aumentan los momentos hilarantes y locos a más no poder, por lo tanto aumenta la diversión. Por lo tanto aprovecho para decir que me parece una película de los Marx muy reivindicable y se merece más consideración como otras de la filmografía de estos maestros del humor. A mí me encanta, me lo he pasado pipa viéndola y por supuesto la recomiendo a todo aquel que quiera pasar un rato distraído y sobre todo divertido. Bueno, siempre hay que tener en cuenta, como siempre digo, que el humor de esa década poco tiene que ver el humor más zafio de hoy en día.


Los secuestradores secuestrados

*MI MOMENTO FAVORITO: los hermanos Marx montarán un pifostio cojonudo, en el que inclusiven disparatadas tretas y trampas varias para lograr ganar el partido de rugby final. 

Con éstos no hace falta ningún árbitro

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