viernes, 13 de septiembre de 2013

Muñeco diabólico (1988) de Tom Holland

 

Charles Lee Ray (Brad Dourif) traspasa su alma asesina al muñeco
A finales de los ochenta, el género de terror ya había sufrido tal nivel de explotación de todas las fórmulas existentes que se encontraba en un claro declive, el cual sería definitivo a principios de los noventa. No obstante en este período se pueden rescatar asombrosos clásicos como este famosísimo "Muñeco diabólico". Siguiendo un poco la línea de los numerosos slashers hechos hasta el momento, se las ingeniaron para crear un nuevo, carismático y malvado personaje que acabaría siendo tan popular como otras estrellas del género de la época como Freddy Krueger, Jason o Michael Myers. Me estoy refiriendo a nada más y nada menos que a Chucky, ese aparentemente tierno muñeco Good Guy, que oculta mogollón de mala leche tras su carcasa de plástico.

Chucky se convierte en uno más de la familia

Karen Barclair (Catherine Hicks)
y su hijo Andy (Alex Vincent)
El inicio de la historia nos cuenta como un asesino psicópata, Charles Lee Ray (Brad Dourif), es perseguido por un policía (Chris Sarandon) y arrinconado en una juguetería. Se produce un tiroteo y el asesino es herido de muerte. Arrastrándose ya en las últimas, el tipo se la ingenia para decir en voz alta un ritual vudú gracias a las cuales logra traspasar su alma al cuerpecito que tenía más a mano, el de un muñeco de moda, un Good Guy, que es el más demandado por los niños del momento. A todo esto un niño pequeño, Andy Barclair (Alex Vincent), espera con ansias que su madre (Catherine Hicks) le regale uno de estos muñecos. Efectivamente la madre no tardará en comprarle uno, haciendo al niño muy feliz, al menos de primeras, porque como todos ya sabemos este muñeco es ése que lleva consigo el alma del asesino Charles Lee Ray y comenzará a hacer de las suyas. Resulta que Chucky, así es como se hace llamar dentro del muñeco, desea volver a trasladar su alma a un cuerpo humano y ve en el pequeño Andy el candidato indicado para ello. Por supuesto cuando el niño cuenta que el muñeco tiene vida, todo el mundo se lo tomará a cachondeo, hasta que empiecen los consecuentes asesinatos. Aunque lógicamente, ¿quién en su sano juicio se creería que son cometidos por un muñequito infantil?
 
Chucky y Andy se convierten en inseparables

Andy le dice a su madre que Chucky está vivo
En fin, siendo condescendiente con "Muñeco diabólico", no se puede negar que es ya a día de hoy un gran clásico y que allá por 1988 fue un gran éxito, cosechando una muy notable recaudación en taquilla. No obstante si tengo que ser sincero no es una película a la que le tenga demasiada estima. El principal problema que le veo es que es bastante lenta y por momentos ciertamente aburrida, y me explicaré. Resulta que la película divaga demasiado tratando de crear un halo de misterio alrededor del muñeco y se pasan más de la mitad del metraje sin mostrarnos las fechorías del malévolo protagonista. Se trata de la película de Chucky, en la que menos destaca Chucky, y eso, en mi opinión y viendo el tono de los films del resto de la saga del personaje, me parece ciertamente negativo. Está claro que era el primer film y necesitaban tiempo para dedicárselo a la introducción de dicho personaje, pero la verdad, sabiendo todos que el muñeco está vivo, creo que se hicieron mucho de rogar hasta que de una vez por todas nos lo muestran como tal en pantalla. 

Chucky estrangulando a Mike Morris (Chris Sarandon)
 
Chucky intenta poseer a Andy
Aspectos como la trama policial, me parece que le restan mucho interés al film. Está claro que el tono con el que idearon la película era más serio que lo que después iría deparando en posteriores secuelas, ya que desde luego esta primera parte es la menos gamberra, la menos divertida y la más descafeinada y light (sobre todo en cuanto a muertes se refiere). Sin lugar a dudas se trata del film más sólido, pero en mi opinión creo que fue un acierto incorporarle ciertos aspectos más cómicos que hacen más disfrutables posteriores películas de Chucky y más entrañables. A ver, no quiero decir que "Muñeco diabólico" sea una mala película, para nada, porque desde luego no lo es. Está indudablemente bien rodada, la ambientación es correcta y las interpretaciones son muy buenas (sobre todo, me gustaría destacar a Catherine Hicks, que hace de la madre del niño). Sin embargo, a mí es de las que menos me entusiasman porque me encanta el personaje de Chucky y precisamente aquí Chucky se hace notar menos que en posteriores secuelas y eso la hace indiscutiblemente menos entretenida. Sin lugar a dudas, para mí, el mayor acierto que tuvo la película es el presentarnos dicho personaje, socarrón, malvado e irónico que ya se ha convertido en todo un icono del género, así que desmerecer la labor de sus creadores sería muy injusto por mi parte, aparte de ese enfoque tan original que le dieron al tan machacado subgénero slasher. Así que lo dicho, es un clasicazo y un film imprescindible para los amantes del género, no sólo por la oportunidad de ver los inicios del grandísimo Chucky en pantalla, sino porque también es la antesala de la segunda parte, la cual para mí es infinitamente mejor que la primera y la cual definiría a Chucky al cien por cien y nos lo presentaría con la grandilocuencia que un personaje de su talla se merece. 

''Hola soy Chucky, ¿quieres jugaaaar?''

*MI MOMENTO FAVORITO: una de las pocas muestras que se pueden presenciar en esta primera parte de ese humor socarrón y faltoso de Chucky. Se puede comprobar en la escena en la que el muñeco se encuentra en un ascensor y entra una pareja de viejecitos. Al salir del ascensor la mujer lo mira con asco y exclama: ¡qué feo es!. A lo que Chucky responde muy contundentemente lo escrito al pie de la foto.
  
¡Que te jodan!

2 comentarios:

  1. Hombre, pero supongo que fue porque principalmente el Chucky de la primera entrega está desarrollado más por el punto de vista de Tom Holland que el de Don Mancini.

    Curiosamente, Tom Holland considera a Chucky como creación suya (en una reciente entrevista así lo volvio a reafirmar) y estuvo en litigos con Don Mancini por ello.

    El Chucky de Holland es más oscuro y serio, mientras que el de Mancini explota más el humor negro.

    Si, a mi tambien me parece una peli descafeinada (aunque de pequeño me aterraba) pero aún asi creo que mezcla el terror y el thriller de forma correcta. Hay que recordar que Mancini, quien escribio el guion de la primera peli, es hijo de un publicista y queria incluir una crítica a la publicidad masiva orientada a los niños en aquella epoca (y si te fijas, la hay), por eso cuando se rodó esta pelicula, aun siendo para adultos, se cuidaron muy mucho de "orientarla" para los niños. Y eso, ademas de traumatizar a muchos xD (Holland decia que recibio montones de cartas por parte de niños ingleses culpandole de su trauma por los muñecos) convirtió a Chucky en el icono que es xD

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, muchas gracias por opinar y pasarte por aquí. Un saludo.

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