lunes, 18 de noviembre de 2013

Fiebre del Sábado noche (1977) de John Badham



Tony Manero (John Travolta) a ritmo
de "Staying Alive" de los Bee Gees
A finales de los setenta, John Travolta se convirtió en un icono, en un personal tan popular, que no había fémina adolescente que no decorase sus carpetas con su imagen. No es para menos, esa fama se la proporcionaron dos de los pelotazos más supremos de su carrera, la maravillosa y deliciosa "Grease" y anteriormente el film que nos ocupa. "Fiebre del Sábado noche" fue además un film referencial, cuyo esquema de film desarrollado en un ambiente discotequero fue adaptado en un buen porrón de películas posteriores, incluso de otros géneros (sin ir más lejos en el slasher "Noche de graduación" que ya he comentado en otra ocasión). Pero si "Fiebre del Sábado noche" fue un brutal éxito de taquilla (en Estados Unidos recaudó más de 100 millones de dólares), aún lo fue más su excelente y memorable banda sonora, repleta de grandiosas canciones cantadas por los Bee Gees, que arrasaron en las discotecas del mundo entero. Lo cierto, es que para mí, la película en sí, vale bien poquito. Cuando la vi, ya había visto "Grease" unas cuantas veces y claro, me esperaba algo del estilo, sobre todo porque Travolta andaba por ahí marcándose pasos de baile, y bueno mi decepción fue masiva. "Fiebre del Sábado noche" me pareció un coñazo. Nos cuenta la historia de un chaval, Tony Manero (inigualable John Travolta), un tipo chulesco al que le gusta la fiesta más que otra cosa. Entre semana curra en una tienda y todos sus ahorros los invierte en comprarse gomina, pantalones de campana, zapatos con cierta plataforma (sí, eran los setenta) y ¡hala! a mover el esqueleto a la disco, a ritmo de "Staying Alive", "Night Fever" y demás maravillosos temas, que en resumidas cuentas resultan lo más recordado de la película, también porque es lo que en resumidas cuentas, más vale. 

John Travolta luciendo el tipín que tenía en aquel momento

Todo el mundo moviendo el esqueleto en la disco
No digo que "Fiebre del Sábado noche" sea una mierda, pero si nos ponemos a mirar en sí el argumento, vemos que prácticamente nada de lo que pasa, es interesante (al menos esa sensación constante tuve durante todo el metraje). Travolta hace un papel excelente, sí (de hecho fue nominado al Oscar y todo), pero su personaje es irritante, a diferencia de su entrañable Danny Zuko, a este Tony Manero dan ganas constantes de golpearlo de lo idiota que resulta su comportamiento. Y ya no hablemos de la panda de colegas de éste, no se salva ni uno; no sabría decir cuál de ellos es más gilipollas. Los momentos en los que la música no suena, seremos testigos de un porrón de diálogos absurdos, entre los citados personajes, de lo más mal sonante que te puedas encontrar, soez e incluso desagradable. A ver, que no es por ir de finolis, no me parece mal que en las pelis se digan tacos; vamos faltaría más (yo de hecho los utilizo constantemente), pero es que si cuatro de cada cinco palabras que esta panda de cafres pronuncia, son palabrotas, pues joder, la cosa acaba saturando. Pero es que por medio anda una chavalita, que es retrasada perdida. Se pasa toda la película, caliente como una perra, detrás de Tony para que se la tire. 

La putilla que se quiere beneficiar a Tony

En una escena bochornosa, la chica sirve de "objeto de alibio" literalmente de todos los colegas del prota (incluso del propio prota) y posteriormente la muy subnormal se pone a dar chillidos porque se sentía utilizada; es sinceramente una escena demencial, ilógica y rematadamente absurda. Absurda también es otra escena, por ejemplo, en la que uno de los amigos de Travolta hace el canelo y se acaba cayendo de un puente, matándose, claro. Después se supone que tenemos que sentir pena por el pobre chico. A mí lo que se me vino a la cabeza fue: "que se joda, por idiota". En fin, no sé si lo que pretendían sus realizadores era transmitirnos una crítica de lo idiotas que podrían llegar a ser los jóvenes, pero vamos mostraron una visión exageradamente desdibujada, en mi opinión, de la propia juventud, con unos personajes verdaderamente insoportables; machitos rebeldes (ellos) y zorras promiscuas (ellas), para variar. 

Tony ensayando el baile con Stephanie

Tony y su panda preparándose para quemar la pista
Pero la película no sólo nos muestra una imagen vulgar de los jóvenes, también nos ofrecieron una pseudo-historia de amor, rancia a más no poder. Y es que nuestro Tony acaba enamorándose de una señoritinga, Stephanie (Karen Lynn Gorney), unos cuantos años mayor que él, que será su compañera de baile. A diferencia de la pareja que Travolta haría posteriormente con Olivia Newton-John (la cual se ha convertido en una de las más famosas de la Historia del cine y con razón, porque desprendían un gran carisma), ésta no cuaja para nada, no existe feeling, no se hace creible en ningún momento ese flagante romance entre ambos. Vamos, que el dúo no puede verse más soso y con menor gracia. Para resumir, mi impresión es que si a "Fiebre del Sábado noche" le hubiesen extraido la magnífica banda sonora, habría sido un rotundo fracaso. Y es que como ya he dicho, las eternas canciones de los Bee Gees la han convertido en el entandarte cinematográfico que a día de hoy sigue siendo. 

Tony demostrando sus habilidades de bailarín a ritmo de "You should be dancing" de los Bee Gees

Las veces que la he visto, me he pasado contando impaciente los minutos para que mis oidos se viesen cosquilleados por la inconfundible voz de pito de Barry Gibb, momentos en los que mi cuerpo inconscientemente empieza a bailotear en el sillón, breves instantes que lamentablemente vienen seguidos de un letargo amargo a esperas de la aparición de la siguiente canción. Para mí la película es un rollo, recomendable para ver al menos una vez porque por los motivos que sean, no deja de ser un clásico, pero no me parece digna de glorificación, para nada. Eso sí, genial el momento en que Travolta se marca ese inmortal bailecito él solito, en la pista de la disco. Por último, os advierto, no os esperéis ver algo al estilo de "Grease", porque a pesar de compartir el mismo protagonista y la temática de baile y música, no tienen absolutamente nada que ver. 

Los Bee Gees, el alma de "Fiebre del Sábado noche"

*MI MOMENTO FAVORITO: el baile de Tony Manero (John Travolta) con Stephanie (Karen Lyn Gorney), a ritmo de la canción "More than a woman" de los Bee Gees. 

Baile de enamorados

2 comentarios:

  1. Un gran clásico, e interesante relacionarla con sagas como Prom Night. Me gustaría compartir una curiosidad: Existe una segunda parte de la peli, también con Travolta y escrita y dirigida por Silvester Stallone. Se llama Staying Alive y aunque se hizo para aprovechar el tirón, no está mal como peli palomitera

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    1. Sí, la secuela también la comentaré en algún momento, de todas formas muchas gracias por tu aportación y por tu comentario. Un saludo.

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