sábado, 14 de junio de 2014

Amantes (1991) de Vicente Aranda



El joven Paco (Jorge Sanz) quiere mojar...
La verdad, ya lo he dicho en otras ocasiones, es que no me suele gustar mucho el cine español. No porque tenga prejuicios contra él, sino porque me parece que los cineastas españoles han ofrecido pocas historias interesantes, únicamente sexo, sexo y más sexo (y mal gusto) a lo largo de una larguísima procesión de años, en parte es también entendible, teniendo en cuenta la represión vivida en nuestro país, pero bueno, desde mi punto de vista eso no es justificable para no haber podido explorado otro tipo de terrenos (como más en la actualidad). Pero bueno, escarbando en mi memoria, recordando films españoles así de renombre que hayan tenido una especial importancia en la realización cinematográfica de nuestro país, se me vino a la cabeza esta, ciertamente polémica, "Amantes"

...pero su novia Trini (Maribel Verdú) es un poquito estrecha...

...y no le da lo que él ansía
Recuerdo que me topé con esta película de casualidad una tarde, mientras la emitían en un canal del Satélite Digital llamado "Cinemanía", hace ya unos cuantos años. No sé ni cómo ni por qué, me senté en el sillón y empecé a visionarla, pero lo cierto es que a día de hoy, me alegro de haberlo hecho, el film me atrapó y muy certeramente puedo decir que desde mi punto de vista, se trata de los pocos ejemplos de nuestro cine (de un tiempo a esta parte, como se suele decir) que me ha sorprendido gratamente, porque cuenta una buena historia, repleta de celos y dramatismo puro y duro. El film es sombrío desde su parte estética y eso potencia aún más ese pesimismo que pretende reflejar. Se desarrolla en el Madrid de 1955 y tiene como eje central la tormentosa relación de un muy complejo triángulo amoroso. Un chavalín llamado Paco (ejemplar Jorge Sanz), está comprometido con su novia Trini (también estupenda Maribel Verdú), pero los problemas comienzan cuando se cruza en su camino, Luisa (Victoria Abril muy acertada, en su línea a la hora de interpretar papeles de mujeres, digamos, sexualmente muy activas). 

Entonces entra Luisa (Victoria Abril) en acción...

...y le dará unos meneos al chaval que lo dejarán temblando
Ésta resulta ser una viuda muy experimentada, que le alquila al chaval una habitación, y claro, empezará a tirárselo. Como la tía le hace al chico unas maravillas (en lo referido a las artes amatorias) que lo dejan flipado, pues el pobre Paquito se quedará prendado de ella. Pero, entonces ¿cómo solucionar el inconveniente que supone su compromiso con Trini? Comentar que el film está basado en un hecho real que además, hecho muy curioso, fue planteado inicialmente para haber sido un episodio más de esa magnífica serie televisiva que se emitió en España durante los ochenta, "La huella del crimen", la cual constaba de varios episodios en los que se reproducían (ejemplarmente), atroces crímenes reales sucedidos en la llamada crónica negra española. El hecho es que "Amantes" iba a representar el último episodio que cerraría definitivamente dicho espacio televisivo, pero se ve que al final optaron por la idea de convertirlo en un largometraje. 

Trini decide ponerse las pilas para no perder a su amante...

...pero él tiene la cabeza en su Luisa
Lo que nos presenta el film es un guión la mar de interesante, plagado de escenas eróticas (bueno, casi el 90% del film es erotismo en estado puro), pero no sé, en esta ocasión creo que están muy bien traídas y justificadas en la historia, no expuestas así porque sí en la película por el simple hecho de mostrar los desnudos gratuitos de los actores, como en la mayoría del cine español elaborado en determinada época. El sexo representa en la película algo obsesivo, enfermizo, algo que acaba por convertirse en un rasgo, incluso, criminal. Debo decir que, en este sentido la película presenta un par de escenas que me parecieron increíbles, en especial cierto momento que me dejó atónito por lo sugerente y gráfico al mismo tiempo que resulta; me estoy refiriendo a uno en el que Victoria Abril estimula a Jorge Sanz, introduciéndole un pañuelo en el ano (seguro que sería tomada en cuenta como manual para algún que otro fetichista). Dicha escena podría haber resultado soez y guarra, pero me pareció que está rodada con muy buen gusto y eso marca la diferencia con respecto a otras pelis eróticas más zafias. Aparte el film cuenta con unas interpretaciones muy buenas del trío protagonista (el que me sorprendió en especial fue Jorge Sanz, el cual me parece que en la mayoría de sus papeles sobreactúa de manera insufrible), lo suficiente como para que nos lleguen a interesar los respectivos dramas de sus personajes. Todo dicho, una pequeña joya del cine español de las que (vale, es una humilde opinión) cuesta encontrarse.

Lo que puede dar de sí un simple pañuelo

*MI MOMENTO FAVORITO: la escena final, la verdad es que me dejó helado...

¡Cuánta tragedia en un segundo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario