martes, 24 de junio de 2014

La ventana indiscreta (1954) de Alfred Hitchcock



El prota Jeff (James Stewart), aburridísimo en su
apartamento reposando con su pierna escayolada
Dentro de la amplísimo historial de joyas que el señor Hitchcock ofreció al gran público, a lo largo de su trayectoria, "La ventana indiscreta" es sin lugar a dudas una de las más características y famosas del director. Hitchcock nos convierte en esta emocionante película, en observadores de una historia, compuesta a la vez por otros observadores de múltiples historias simultáneas que van construyendo un magnífico ejercicio de suspense, que nos mantendrá pegados al asiento hasta el final. El protagonista es un reportero fotográfico, Jeff (James Stewart, en uno de sus papeles más representativos), que se ve obligado a quedarse en reposo en su apartamento, a consecuencia de que tiene una pierna escayolada. El tipo, no obstante, se las compondrá para romper su extensa monotonía y aburrimiento, espiando con un gran teleobjetivo, las vidas de sus vecinos, a cada cual más pintoresco (dícese que Hitchcock se autohomenajea en dicho personaje, pues por lo visto era un reconocido voyeur, y además nos convierte a nosotros los espectadores respectivamente, en voyeurs). 

El apartamento de Jeff tiene una buena vista de la vecindad... 

...así que, ¿qué mejor que matar el tiempo espiando un poco a la peña?
Esta especie de pasatiempo, sumergirá a Jeff en toda una inesperada aventura, pues le prestará especial atención a un vecino en concreto, Lars Thornwald (Raymond Burr), el cual debido a su comportamiento, le llevará a Jeff a caer en la conclusión, de que este tipo se ha cargado a su esposa. Dicho espíritu voyeurístico, acabará siendo contagioso, pues tanto la novia de Jeff, Lisa (la futura princesa de Mónaco, Grace Kelly), como su asistente, Stella (Thelma Ritter), se quedarán enganchadas a esta serie de suposiciones tan perversas, quedando atrapadas a su vez, en una espiral detectivesca, en pro de descubrir si el señor Thornwald es un inocente vecino más víctima de una serie de incómodas coincidencias, o si es en realidad un despiadado asesino. Con esta premisa irá jugando Hitchcock a lo largo del desarrollo de "La ventana indiscreta" y su facilidad para meternos dentro de la historia es sublime y eso que, realmente, no salimos de las cuatro paredes que componen el apartamento del protagonista. 

Jeff con su novia Lisa (Grace Kelly)

¿Es el Sr. Thornwald un asesino?
Como puntos altamente positivos destacar, sobre todo, la forma en la que la historia está compuesta (todo un ejercicio de estilo, originalidad y maestría) y presentada ante nosotros, y esa maravillosa utilización de la incógnita y la incertidumbre que irá volviéndose imprevisible hasta el tramo final en el que se descubra la verdad. También es digna de alabar, la preciosa puesta en escena, un tanto teatral, pero muy efectiva, haciendo gala de una fotografía colorista envolvente y sublime. El reparto está también excelente, como ya he dicho antes, James Stewart encarnó uno de sus personajes más entrañables y recordados, y Grace Kelly luce como un auténtico ángel (la verdad, nadie como Hitchcock supo sacar el mejor partido de su radiante belleza, tanto en la anterior "Crimen perfecto", como en ésta que nos ocupa y en la posterior "Atrapa a un ladrón"). Aunque sí que debo decir que, en lo personal, y es algo que no lo he visto mencionar en ninguna parte, "La ventana indiscreta" me decepcionó en su parte final. 

Lisa y la asistenta, Stella (Thelma Ritter), se convierten también en unas cotillas de aúpa

No podía faltar Hitchcock haciendo su habitual cameo
No sólo porque me resultó demasiado precipitada, sino porque en concreto, la escena en la que el "malo" y el protagonista se ven las caras por fin, me pareció un tanto ridícula. Pregunta dirigida a todos las que la hayáis visto y visualicéis el momento que menciono; ¿nadie se ha planteado la posibilidad de que James Stewart, al verse tan indefenso, se las compusiese para conseguir atrancar la puerta de su casa -o le echase el pestillo-, en vez de sentarse a esperar, sudando la gota fría, a que el posible y peligroso asesino entrara como Pedro por su casa, para no precisamente estrecharle la mano a su "delator"? La verdad es que el final me hizo quedarme con un gusto un tanto amargo que me jorobó la magnificencia visualizada hasta dicho momento. Por ello debo señalar que, a pesar de sus virtudes, y su reconocido prestigio, "La ventana indiscreta" nunca figurará, desde mi perspectiva, como una de las películas más magnas del maestro Hitchcock, aunque esto no quita, que no sea una obra de visionado imprescindible. 

¿Mirada asesina?

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando Lisa (Grace Kelly), se cuela en la casa del supuesto asesino (Raymond Burr), para conseguir pruebas que lo puedan delatar. 

Lisa exponiéndose al peligro

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