sábado, 11 de octubre de 2014

Atracción fatal (1987) de Adrian Lyne



Dan (Michael Douglas) no se imagina el infierno
que Alex (Glenn Close) le hará pasar

Bueno, aquí tenemos un film que ya podríamos denominar como todo un clásico del género de suspense, con ligeros toques de erotismo. "Atracción fatal" fue todo un pelotazo en el momento de su estreno, fue respaldada tanto por el público como por la crítica (incluso recibió varias nominaciones a los Oscars, en categorías importantes, incluyendo "mejor película") y además puso de moda los thrillers tan manidos durante los noventa (que salieron del estilo, a patadas). Hay que decir, como ya comenté en su correspondiente crítica, que si bien argumentalmente este film es una copia bastante descarada de "Escalofrío en la noche" de Clint Eastwood (para mí claramente superior), "Atracción fatal" cuenta con una realización muy solvente y lo mejor de todo, unas interpretaciones sensacionales (amén del trío protagonista cuya compenetración en la pantalla, es soberbio). 

Una infidelidad peligrosa

Beth (Anne Archer), la cornuda mujer de Dan
Supongo que la historia más o menos todo quisqui se la conoce (porque a su vez, ha sido objeto de múltiples homenajes), un exitoso abogado casado Dan Gallagher (Michael Douglas, quien comenzaría a quedarse encasillado en papeles que le venían que ni pintados puesto que luego reconoció su adicción al sexo, aprovecha que su mujer, Beth (estupenda Anne Archer, nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria) y su hija, están ausentes, para cometer un cochinote acto de infidelidad con una un tanto misteriosa mujer, Alex Forrest (asombrosa, estupenda y prodigiosa Glenn Close, en el papel de su vida). Pero lo que para él era simplemente una aventurilla sin importancia, se acabará convirtiendo en una pesadilla, porque la tal Alex está más que desquiciada y no dejará que Dan sea un rollo pasajero. La obsesión de la mujer por él será tan enfermiza que llegará un momento en el que incluso, la seguridad de Dan y su familia, se vea peligrosamente perjudicada. 

¡Conejo a la cazuela!

La tensión se puede cortar con un cuchillo
Bautizada por muchos como "la pesadilla de los infieles" (y con razón), "Atracción fatal" es una película muy correcta que sin lugar a dudas engancha de principio a fin. Recuerdo que la vi de pequeño, porque era una de esas pelis que a mi madre le encantaban (como "La mano que mece la cuna", siempre serán dos films que me recuerden a ella) y bueno, me dejó grabadas en concreto dos escenas en mi memoria; una, la del pobre conejillo asado a la cazuela (¡qué lástima!) y dos; una enloquecida Glenn Close liándose a puñaladas como si del mismo Jason se tratase. Por sendos motivos, no cabe duda de que sin resultarme una obra maestra, sí considero a "Atracción fatal" una película entrañable y un tanto nostálgica, suficiente para que sea más que recomendable. Por cierto, fue toda una injusticia que Glenn Close no se llevara la estatuilla a la que era candidata como mejor actriz, porque ¡vaya papelón! y más teniendo en cuenta que se lo llevó la rancia Cher por la todavía más rancia y repelente película "Hechizo de luna". ¡Pifia total y absoluta como muchas otras de los Oscars!

Dios libre al infiel de liarse con una loca así

*MI MOMENTO FAVORITO: el tensísimo final en el que Alex (Glenn Close) sobrepasa con creces los límites de su extrema locura. ¡Para morderse las uñas!

Lo que hubiese solucionado las cosas que hubieses dejado quieto el pizarrín

No hay comentarios:

Publicar un comentario