martes, 4 de noviembre de 2014

Maladolescenza (1977) de Pier Giuseppe Murgia



¡Menores como Dios los trajo al mundo!, algo no andaba bien
por las cholas de los realizadores de este engendro
Sé que usualmente en mis comentarios suelo repetir mucho la palabra "mierda" pero, sinceramente no encuentro otro término mejor que describa una basura como ésta. Yo admiro los filmes que son polémicos, que sus realizadores muestren agallas y propasen ciertos límites para sobrecoger al espectador. Pero una cosa es saltarse ciertos límites y otra muy diferente es hacer lo que el cerdo insano de este director ha hecho con este bodrio, cometer actos verdaderamente delictivos, de hecho, y no con falta de razón, la distribución o posesión de alguna copia de este film, supone eso, un delito. Lo que nos presenta "Maladolescenza" es un retrato verdaderamente grotesco insultante de la infancia. Lo que tenemos es una película erótica portagonizada por tres niñatos, actores menores de edad (una de ellas Laura Wendell, vista en por ejemplo "Tenebre" de Dario Argento y otra la siniestra Eva Ionesco que se convirtió en todo un mito erótico, con sólo 12 añitos, ¡lo que hay que ver!), que protagonizan una serie de bochornosas escenas, tal cual Dios los trajo al mundo todo el tiempo, hacen payasadas e incluso de vez en cuando, dan rienda suelta de un comportamiento verdaderamente sádico y demencial. No hay nada más. No hay guión, no hay historia, los diálogos son absurdos y el aburrimiento predomina. 

Con 12 años Eva Ionesco ya fue considerada una especie de mito erótico.
Esperemos que sus padres perdiesen su custodia, ¡madre mía!

La tristísima y repugnante escena del asesinato del pájaro
Eso sí, ahora voy con lo más indignante, como si la falta de respeto por los menores no fuese suficiente (¿qué clase de padres tendrían estos chicos?), aún queda lugar para despuntar otro crimen atroz que se puede presenciar en este infecto montón de boñiga. Siempre muestro mi repugnancia absoluta por ese atajo de cabrones que se hacen llamar directores valientes, que tienen la sangre fría de asesinar a un animal para rodar una puta escena (nombres como Borau, Ricardo Franco, los mismísmos Buñuel y Bergman, o el rey de la carnicería, Ruggero Deodato, han hecho gala de estos atroces actos, ¡ojo! en "nombre del Arte", ¡madre mía, sin comentarios!). Pues este mameluco, el tal Pier Giuseppe Murgia (un Don Nadie), se une a la lista de esos infames desgraciados, con una escena asquerosa en la que un pobre pájaro es acribillado a flechazos. Una escena repugnante donde las haya, tras la que quité la película definitivamente (aunque ya tenía ganas de quitarla desde hacía ya media hora). En fin que insultemos a esta pandilla de "artistas" no servirá de nada, sólo queda esperar que a tipos como éste (que no sé ni quien es) y a los cómplices de este crimen les llegue su justo castigo. En cuanto a la película, pues eso una mierda, una auténtica obscenidad como pocas veces se ha presenciado en el cine, si es que a esto se le puede llamar cine. Hay que saber establecer límites entre lo políticamente incorrecto y el màs despreciable mal gusto. 

Si es que estos niños, son unos guarretes

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