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viernes, 27 de febrero de 2015

La bestia bajo el asfalto (1980) de Lewis Teague



El poli protagonista, David (Robert Forster)
Aquí tenemos una discreta monster movie que de manera muy locuaz siguió el patrón impuesto por la moda generada gracias al éxito de ''Tiburón'' de Steven Spielberg, a la que siguieron otras pelis de temática similar como ''Grizzly'', ''Orca, la ballena asesina'' o ''Piraña'' (de hecho el guionista de ésta, John Sayles, es quien escribe también el libreto de la que nos ocupa), o sea que presentaban como amenaza un prominente animal que representa un peligro para la raza humana. En esta ocasión le tocó el turno a un cocodrilo, pero no uno cualquiera, ''La bestia bajo el asfalto'' se lucra de la existencia de una aterradora leyenda urbana, la existencia de cocodrilos en las cloacas de las grandes ciudades, para hacer notorio la presencia de un gigantesco cocodrilo mutado a consecuencia de productos químicos vertidos en las alcantarillas, que cuando sale a la superficie, comenzará a zamparse sin remilgos, todo lo que pille por delante. 

Peligro en las cloacas

Brock (Henry Silva), el cazador experto
Este bicho, por lo tanto, será una máquina de matar imparable y claro, hará falta la colaboración de la policía, un cazador experto (interpretado por el mítico actor Henry Silva, por este momento refugiado en pelis de serie B de este estilo) y hasta los SWAT, para evitar que más peña caiga víctima de las fauces de tan inmenso reptil. A grandes rasgos la peli presenta todos los clichés y estereotipos de las monster movies de turno, lo cual, no lo digo como ninguna pega, para ello estamos ante una monster movie (sino no sería tal cosa). Decir a su favor que la realización de los efectos especiales es la mar de buena, el cocodrilo mola bastante y está cojonudamente realizado, de hecho es la mar de realista. Apuntar a su favor que tampoco le falta mala leche a la película; me sorprendió de hecho la visceralidad mostrada en una escena en la que el bicho se zampa a un niño pequeño en una piscina, ¡qué cruel!, a día de hoy eso sería impesable, el edulcoramiento asqueante al que es sometido el cine actual impediría el ''asesinato'' de un niño en pantalla, que no es políticamente correcto, ¡por favor!, ¡qué gran memez! 

El cocodrilote paseándose por las calles de la ciudad

El romance entre los dos protas es un soberano coñazo
Sin embargo, he de decir que me fastidió bastante un detalle, algo que odio en toda monster movie que se precie y es, la mucha importancia que se le resta al monstruo de marras, por la incorporación de incómodas subtramas secundarias que acaban estorbando más que otra cosa. Por ejemplo, aquí seremos testigos del rollete acontecido entre el poli protagonista (Robert Forster) y una periodista que le ayuda en la investigación (Robin Riker), los cuales dan mucha chapa innecesaria, como ya he dicho, restándole importancia a la trama predominante que es la del peligro que supone el cocodrilo. Así mismo también se puede apreciar en el argumento, múltiples puntos muertos, obviamente de puro relleno, para ejercer de vínculos entre las escenas en las que aparece nuestro amigo el reptilón. Por culpa de estos instantes, en lo personal ''La bestia bajo el asfalto'' me pareció un tanto flojucha y rancia, el suspense y la intriga son demasiado intermitentes y el interés, al menos en mi opinión, decae mucho por momentos, de hecho no es hasta el tramo final cuando la peli acaba remontando aportando buenas dosis de acción, ausentes casi por completo en resto del metraje. 

Un mordisquito de nada

En resumidas cuentas, me parece un tanto regulera, otras monster movies de la época la ganan por goleada (sin ir más lejos la propia ''Piraña''), no obstante, vale para pasar el rato. A destacar en la dirección el nombre de Lewis Teague, quien posteriormente se encargaría de elaborar dos joyazas ochenteras como ''Cujo'' y ''Los ojos del gato'' (ambas coronadas por el maestro Stephen King).
 
El bicho se pega un festín

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