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domingo, 12 de abril de 2015

El cabo del miedo (1991) de Martin Scorsese


 
El perturbado Max Cady (decir que
Robert De Niro está genial es quedarse corto)
Este remake de ''El cabo del terror'' de J. Lee Thompson, pareció llevarse un mérito un poco desproporcionado, desde mi punto de vista, pues por muchos/as ha llegado a ser declarado como una absoluta obra maestra del suspense, desmereciendo el hecho de la prodigiosa película que la antecedía y que, insisto, desde mi punto de vista, posee cualidades de sobra como para al menos, situarla un tanto por encima de ésta que nos ocupa. ''El cabo del miedo'' (cambiamos ''terror'' por un sinónimo) me parece efectivamente una buena película y como remake (y más viendo el aluvión de estos tan infames que contaminan las pantallas) me resulta la mar de interesante y efectivo. Eso sí, tengo hay que reconocer que no sería la potente, ni tan rememorado, de no ser por la intervención de Robert De Niro que se come literalmente la pantalla con una interpretación del psicópata Max Cady antológica. 

Cady intimida a su ex abogado Sam Bowden (Nick Nolte)

Sam con su mujer Leigh (Jessica Lange)
e hija Danielle (Juliette Lewis)
Vamos a ser francos, De Niro es el 75% del atractivo de la película, y hay que reconocerle que tiene el suficiente carisma como para sobrellevar tal carga con éxito. El resto queda a merced de una correcta dirección de Scorsese que, se agradece mucho, parece imitar en cierto sentido, la forma de rodar clásica homenajeando en muchos aspectos, la composición visual de la original (véase la fotografía, la escenografía, dan la sensación de clasismo no acorde a los años noventa actuales en el momento en que se rodó el film, algo en mi opinión, la mar de positivo). No quiero decir con esto que el resto de los actores sean malos, pero quedan bastante ensombrecidos por la figura de De Niro. Nick Nolte es el que mejor parado sale en este aspecto, haciendo ademanes que me recuerdan bastante al personaje original de Gregory Peck. 

Meritoria aparición de Robert Mitchum (Max Cady en la peli original de 1962)

Cady se parte la caja viendo ''Este chico es un demonio''
Nolte está correcto y creíble, sin embargo Jessica Lange (que hace de su mujer), me resulta un tanto fría a veces, no sé, la verdad no me convenció demasiado como sufridora esposa (exceptuando algunas ocasiones, como el tramo final en el barco). La que no trago es a Juliette Lewis, la hijita adolescente. Me parece increíble que ese año la nominasen al Oscar como mejor actriz secundaria por este papel, porque la verdad, me parece horrible. Lewis efectúa una performance de niñita tontita, un tanto zorrilla, que en serio, me parece lamentable; sus gestos forzados y su irremediable cara de pava todo el rato, a mí me sacaron de quicio; es con diferencia el personaje peor retratado y más insoportable (curioso que encima adopte el rol de narradora de la historia). 

Cady dando muestras de su violenta fuerza bruta

Danielle es un poco guarrilla
Lo que más beneficia a esta versión, con detrimento de su antecesora, es que evidentemente debido a la época situada en el tiempo, se puede hacer un uso más explícito de aspectos políticamente incorrectos, que por la censura en los años sesenta, la original estaba más coaccionada. Así pues, podemos ver como la violencia, el vocabulario soez, la carga sexual, aquí todo queda plasmado sin concisiones, mientras que la peli de 1962 todo era insinuado y más recatadamente mostrado (eso sí, repito, para su época, la original fue bastante ''poco contenida''). Los aspectos que me resultaron más negativos de la cinta, pues el uso de elementos un tanto ilógicos e irreales, como el hecho de atribuirle al asesino cualidades casi sobrehumanas. 

También se contó con la presencia de Gregory Peck (Sam Bowden en la original)

''¿Abogado?, ¿abogaaaadoooo?''
Vamos a ver, Max Cady no es Jason Voorhees ni Michael Myers, se supone que es un convicto criminal, pero normal de carne y hueso, así que el hecho de que pueda colarse como el viento en casas ajenas y matar a quien se le antoje con una extrema facilidad, sin que nadie se percate y viajar agarrado a la parte inferior de un coche en marcha, sin sufrir ni un solo rasguño, creo que le aporta al film un cierto aire de despropósito un tanto incómodo. Lo peor de todo, esas llamas súper artificiales (lamentablemente realizadas) que se configuran en el cuerpo de De Niro, cuando la joven Juliette Lewis le prende fuego al final del todo (un efecto bastante patatero y cutre, no creo que haga falta un George Lucas para haber hecho un fuego más creíble). No obstante, a pesar de todo, considero que ''El cabo del miedo'' está a la altura como película de suspense y como remake de la original resulta de lo más respetuoso y loable. A destacar la presencia de Robert Mitchum y Gregory Peck, los protas de la anterior versión, las cuales recalcan el excesivo afán de Scorsese por homenajear a la misma, y también que se mantenga el acojonante, espeluznante y magistral tema musical compuesto por Bernard Herrman, el cual se muestra la mar de efectivo a la hora de ambientar el film. 

Un fuego un tanto falsete

*Me han dado ganas de recordar la genial parodia que se pudo ver del film en ''Los Simpsons'', con el palurdo del actor secundario Bob, tomando el rol del personaje de Max Cady. ¡Desternillante! Aquí un par de pequeños fragmentos:


¡Qué cachondos los Simpsons!

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