domingo, 31 de mayo de 2015

Operación dragón (1973) de Robert Clouse



Bruce Lee está preparado para ejercer de espía
Aquí tenemos el mayor éxito internacional de Bruce Lee, un film que se convirtió en mítico y el cual también fue el último que el actor logró realizar en vida, pues falleció poco antes de que se estrenase en Julio de 1973 (ya se sabe, por extrañas causas). Lee ya era una leyenda y como tal, Hollywood se fijó en él, esta ''Operación dragón'' fue la primera producción americana en la que participó y la que le vaticinaba una todavía más larga y prodigiosa carrera en terreno americano (la cual nunca pudo llegar debido a su repentino y trágico final). En lo personal es la peli de Bruce Lee que más me gusta, es la más cuidada visualmente, es la más entretenida y la más vibrante. No le falta de nada, acción, espionaje, artes marciales, macarrismo, violencia, aventuras, intriga, etc. ''Operación dragón'' fue una especie de puzzle que sus realizadores compusieron aprovechando de lleno las modas que estaban teniendo su apogeo en la taquilla en los años setenta. 

El villano Han (Kien Shih), antecedió a Freddy Krueger

Presencia blaxploitation de la peli, Jim Kelly
Por un lado la peli tiene un toque muy marcado a lo James Bond, pues la trama implica una trama de espionaje que conecta muy directamente con el estilo de las pelis de 007. Por otro, ineludiblemente es una película de artes marciales cien por cien, en la que Lee se deleita que da gusto dando impresionantes patadas y derribando a sus enemigos con suma facilidad (para dejarnos a los espectadores pasmados y boquiabiertos con sus destrezas). Por otro, también tiene cierto toque blaxploitation (para ganarse al público negro que también tenía reservado su huequecito en la taquilla) con la presencia de Jim Kelly como protagonista (estrellita afro de gran tirón en la época). El conjunto hace una pelicula muy amena, muy inundada del peculiar estilo setentero para repartir emotividad a los nostálgicos de la época (los peinados, los looks, la música,..., todos estos detalles la inundan de una marcada personalidad). 

Preparados para el combate

La peli tiene muchos aspectos que destacar, su ambientación (muy cuidada), su elegante estilo (está cojonudamente rodada), y bueno, ya cuando Lee entra en escena con sus impresionantes coreografías, a uno se le quita el hipo. Para mí ''Operación dragón'' representa lo más grande e inigualable dentro del amplio abanico de films sobre artes marciales, con todo merecimiento cosechó el exitazo que cosechó y a día de hoy permanece como un clásico de culto. Con ella nació una leyenda de verdad (aún muerto el hombre). Lee hizo para el recuerdo un maravilloso testamento para el deleite de generaciones futuras.

Épico combate final rodeado de espejos

El último hombre sobre la Tierra (1964) de Sidney Salkow, Ubaldo Ragona



El protagonista, Robert Morgan (Vincent Price)...
Primera de las adaptaciones de la novela de Richard Matheson ''Soy leyenda'', a la par de la, también, más desconocida de las mismas, gozando de mayor repercusión la posterior ''El último hombre... vivo'' protagonizada por Charlton Heston y la más actual ''Soy leyenda'' con Will Smith como cabeza de cartel. Pues bueno, como bien indica su título, aquí se nos cuenta la atormentada historia de un hombre (magnífico como siempre Vincent Price) que resulta ser el último hombre vivo que habita en la Tierra (o al menos, lo que nos muestra de la misma en el film, que no es mucho). El tipo parece ser el único inmune a una mortal plaga que ha acabado con la raza humana y que ha sido la responsable de que las personas se hayan ido convirtiendo en vampiros (en las otras dos versiones, son una especie de zombies, algo que francamente, desde mi punto de vista, le pega más a la historia y le da un componente más rollo apocalíptico). 

...él es el último hombre vivo sobre la Tierra

Morgan mantiene ''limpia'' la Tierra
Nuestro prota se pasa el tiempo divagando y lamentándose a la par de intentando sobrevivir entre la plaga de vampiros que intentan acabar con él y a los cuales irá progresivamente aniquilando como buenamente puede. La película no tiene más, en ciertas ocasiones el prota recuerda su pasado (con su mujer e hija, cuando las aniquiló la epidemia), hace salidas de su escondite para recopilar víveres, elimina a unos cuantos vampiros, los quema y al mismo tiempo (porque es científico) intenta hallar una cura a este terrible mal. El film, no voy a mentir, a mí me pareció excesivamente cutre, y no precisamente porque cante a la legua la escasez de presupuesto, sino porque no está ni medianamente bien ambientado (hay otro tipo de producciones de serie B de la época que están dotadas de una puesta en escena excepcional, no hay más que echarle un vistazo a alguna que otra producción de Roger Corman o sin ir más lejos, alguna joyita de la Hammer). 

Peligrosos vampiros perturban su paz

Morgan va aniquilando a los vampiros
Aparte es bastante plomizo, el ritmo es muy pausado y eso hace que el film se torne letárgico y aburrido. Vincent Price está en su línea, era un grande y como tal hace lo que puede para sacar adelante su personaje con credibilidad, pero poco puede hacer, en ningún momento la película nos hace partícipes de un mínimo momento incómodo en la que la tensión se haga notoria. Así mismo, mención aparte desde el punto de vista negativo, lo merecen los vergonzosos maquillajes de los ''aterradores'' vampiros, ¡imposible haber hecho un peor trabajo! Normal que a día de hoy cualquiera que les eche un vistazo se descojone a pleno pulmón. Francamente no me ha parecido un buen film, está hecho con desgana y es incapaz de aportar un sólo instante memorable. No soy que se diga tampoco un admirador de las otras dos versiones de la historia de Matheson, pero debo decir que al menos, me entretuvieron bastante más, por lo cual me parecen más dignas de recomendar. En definitiva, es una patata que ha quedado muy anticuada y desfasada, únicamente podría ser atractiva por ver al magno Vincent Price en pantalla, pero por nada más, el conjunto es bastante deficiente.

La Tierra es como un gran cementerio

sábado, 30 de mayo de 2015

Cabaret (1972) de Bob Fosse


 
La cabaretera estrella del Kit Kat Club, Sally Bowles
(Liza Minnelli, ganadora del Oscar a la mejor actriz)
Todo un clasicazo del cine musical, encumbrado durante décadas como una prodigiosa obra maestra del Séptimo Arte. Pues bien, como siempre insisto que no existen obras maestras puras y duras, pues el cine es la mar de subjetivo, voy a discrepar con esta apreciación. No porque no considere que ''Cabaret'' no es una buena película, que sinceramente, creo que lo es, pero desde mi punto de vista creo exacerbado el hecho de concederle los tan encumbrados méritos que siempre se le adjudican. En mi opinión el film aporta momentos muy buenos, sencillamente brillantes y dignos de rememorar (véase los más populares números musicales que ya forman parte del recuerdo colectivo del espectador medianamente instruido) y otros que, ¿para qué nos vamos a engañar?, no lo son tanto, y es que sinceramente ''Cabaret'' me parece que adolece en ciertos tramos de una falta de ritmo acojonante que joroba un poco la trama, a priori interesante. 

Sally dándose bien el lote con el prota masculino, Brian Roberts (Michael York)

La ascensión nazi comienza a hacerse notoria
El atractivo principal del film se cierne a los momentos que configuran su parte musical, sin embargo creo que el guión adolece mucho a la hora de contarnos lo concerniente a su lado histórico (la ascensión del nazismo), y lo hace mucho más a la hora de intentar vendernos como interesante los desvaríos amorosos de sus protagonistas (siempre insistiré que me sobra por completo el detalle del nazi bisexual, ¿a cuento de qué aparece en la historia?, ¿qué narices aporta?, pues un gran nada). Por eso claramente creo que ''Cabaret'' es otra de esas obras que gracias a su ''lujoso envoltorio'', casi todo quisqui omite sus ''cagaditas'' evidenciales y se queda en lo superficial de elogiarla como la ''obra maestra'' que tanto se vitorea que es. Detalle curioso fue que en la ceremonia de los Oscars de 1972, fue la gran triunfadora (en número) logrando 8 estatuillas; no obstante, el premio más importante, o sea el de mejor película, se lo agenció ''El padrino'' de Francis Ford Coppola (que en total logró 3 galardones), algo bastante poco común en la historia de los propios premios. 

El insoportable y pedante maestro de ceremonias
(Joel Grey, ganador del Oscar al mejor actor secundario)

En lo personal debo declarar mi descontento ante el otorgamiento del Oscar al mejor actor secundario que lo logró el tal Joel Grey, haciendo del tocapelotas maestro de ceremonias del Kit Kat Club, un personaje que siempre me irritó de sobremanera, el cual resultó triunfador contra por ejemplo todo un Al Pacino, un Robert Duvall y un James Caan, ambos tres por ''El padrino'' y ambos tres, para mí, merecedores sin lugar a dudas de dicho reconocimiento mucho más que el fulano de la cara pintada de blanco. Pero bueno, las cosas así fueron. Para el recuerdo quedan excelentes momentos musicales en los que Liza Minnelli brilla con luz propia y menea las caderas que da gusto, y por supuesto para el recuerdo quedan canciones tan míticas y rememoradas como ''MEIN HERR'', ''CABARET'' o (la tan recurrente) ''MONEY''. A pesar de todo, la considero de vistazo obligatorio para todo aquél que se haga llamar cinéfilo.

''Money, money, money''

El pirata (1948) de Vincente Minnelli



La cándida Manuela (Judy Garland)
Contra todo pronóstico, debo decir que me gustó en cierto sentido esta película. ''El pirata'', no os dejéis engañar, no se trata de una historia de aventuras al uso, sobre piratas propiamente dicho, a pesar de su título, no; se trata de un musical, muy del estilo de su realizador Vincente Minelli (el mismo creador de ese petardo llamado ''Un americano en París'', protagonizada también por Gene Kelly), muy teatral, muy colorista y repleto de vibrantes coreografías (ejemplar en este sentido, como siempre, la labor del propio Gene Kelly, que se encuentra como pez en el agua). El film nos cuenta como un artista de variedades, muy rufián él, llamado Serafín (Gene Kelly) llega hasta una aldea en el mar Caribe y queda prendado de una joven muy inocentona, que ansía aventuras y libertad, Manuela (Judy Garland, posterior esposa del director -ambos padres de la también actriz Liza Minnelli-). Él le sonsaca, mediante hipnosis, durante un espectáculo, la fascinación que la chica siente por un milenario y peligroso pirata llamado Macoco, temido en los Siete Mares y perseguido por la justicia. El actor ve en esto una oportunidad para conquistarla, así que se hará pasar por el mismo pirata, dando lugar a una serie de malentendidos y enredos varios. 

Serafín (Gene Kelly) hipnotiza a Manuela

Serafín se mete muy mucho en su papel de pirata
La historia compone una entretenida comedieta romántica, plagada de números musicales y cancioncillas varias. En otras ocasiones he dejado claro mi enemistad con el género musical (la mayoría de las ocasiones), y ciertamente las pegas que le pongo a ''El pirata'' son las que le pongo (por su condición de musicales) a otras de la época y del estilo, la extrema abundancia (en determinadas ocasiones) de alargados números musicales metidos a cajón que, desde mi punto de vista, entorpecen la acción. En sí a mí la historia me gustó, me parece que el guión aporta una trama simpática, la pareja protagonista tiene química, Judy Garland está pletórica (demostró haber dejado atrás a la cándida Dorothy de ''El mago de Oz'') y Gene Kelly (aparte de ser un excelente saltimbanqui) realiza muy bien su performance de galán rufián. Los secundarios también me parecen muy bien escogidos y en líneas generales todo el tema de la escenografía y puesta en escena (el hecho de que se note el cartón piedra tiene su encanto) está dentro de los límites de la corrección. 

Los números musicales son un tanto pesadetes
 
Eso sí, desde mi punto de vista, la peli habría ganado más sin tanta musicalización excesiva, pero aún así, se hace bastante amena y tiene los suficientes momentos divertidos como para ser debidamente disfrutable. No creo que le tenga nada que envidiar a otros musicales más cotizados como ''Un día en Nueva York'' o ''Cantando bajo la lluvia'' (personalmente me gustó más que éstos) y por supuesto me parece infinitamente mejor que la pretenciosa e insoportable ''Un americano en París'', pero bueno es cuestión de gusto personal. A los amantes de los musicales de esta época, segurísimo que les flipará; desde luego la peli tiene mucha gracia. 

Y con la tontería se encenderá la chispita del amor

viernes, 29 de mayo de 2015

Cómo robar un millón y... (1966) de William Wyler



La prota, Nicole (Audrey Hepburn, tan estilosa como siempre)
Maravillosa comedia de enredos, divertida, entretenida y estupendamente dirigida por el maestro William Wyler (autor de joyas como ''La loba'', ''La señora Miniver'', ''Ben Hur'', ''La calumnia'', ''El coleccionista'' y un larguísimo etcétera). La película me sorprendió enormemente porque recuerdo que, sin haber oído ni leído absolutamente nada de ella, comenzó una tarde en el canal FOX, que pillábamos en casa por el Satélite Digital, me senté a verla y como la seda, me enganchó y me distrajo de forma increíble. La historia me parece bastante original (por momentos me recordó bastante al estilo de Billy Wilder), trata sobre un falsificador de arte (Hugh Griffith) que presta a un prestigioso museo de París, una valiosísima escultura de su propiedad, la Venus de Cellini, para que la exhiban en una galería. 

Nicole con el estafador de su padre (Hugh Griffith)

El ladrón Simon Dermott (Peter O'Toole)
El problema es que la Venus en cuestión no es auténtica, es una imitación y por lo tanto, corre el riesgo de que el truco se descubra y le caiga un buen marrón. Para evitarle males mayores, su hija Nicole (fantástica y sofisticadísima, como siempre, Audrey Hepburn), contactará con un ladrón profesional (también excelente Peter O'Toole, el eterno prota de ''Lawrence de Arabia''), para efectuar el complejísimo de la escultura y por consiguiente, impedir que se rebele la verdad. Por supuesto, entre tanta triquiñuela, entre ambos acabará surgiendo un inevitable romance. En fin, como ya he dicho ''Cómo robar un millón y...'' presenta una historia interesantísima, magistralmente contada gracias a la existencia de un excelente guión al que no le faltan correctísimos momentos de humor hilados con brillantes toques de intriga (la escena del robo me parece sencillamente fabulosa, las tretas empleadas por el ladrón me dejaron sorprendido), amén de algún que otro momento romántico que, afortunadamente, nunca resulta empalagoso y no desentona para nada en la acción. 

Planificando discretamente el robo

Destacar la labor de la pareja protagonista, Audrey Hepburn y Peter O'Toole desprenden mucha química y se compenetran a la perfección en pantalla. También es digna de rememorar la BANDA SONORA de un, por aquel entonces, no tan reputado John Williams (antes de sus exitosas y míticas colaboraciones con Spielberg). Sin más ni más, me parece una gran comedia un tanto denostada y desconocida de manera injusta, totalmente recomendable, vamos donde esté este film que se quite el mojón de ''Desayuno con diamantes''.

El objetivo del robo, la Venus de Cellini

Capitanes intrépidos (1937) de Victor Fleming



El niño protagonista, Harvey (Freddie Bartholomew)
con su papi ricachón Mr. Cheyne (Melvyn Douglas)
¡Un clásico delicioso y entrañable!, aquí una historia preciosa de amistad realizada con maestría por Victor Fleming, posterior director de las magnas ''El mago de Oz'' y ''Lo que el viento se llevó''. ''Capitanes intrépidos'' es una historia llena de enseñanza y lecciones morales ejemplares, la historia de un niñato repelente (Freddie Bartholomew), hijito de un ricachón que viaja con su papi en un crucero de lujo, ¡cómo no! Este mequetrefe tiene la mala suerte de caerse por la borda y afortunadamente para su pellejo, acaba siendo rescatado por un barquito de pescadores, que naturalmente, se encuentran en plena y ajetreada época de pesca. El niño al principio no cesará de dar por culo, pues la vida en el barquito (exenta de comodidades), no es igual que la vidorra que se pegaba junto a papi, pero claro, como los pescadores no pueden abandonar su faena antes de devolverlo a tierra, el muchacho al final se acabará adaptando al durísimo día a día de estos intrépidos capitanes. 

Harvey entablará una relación muy especial con el pescador Manuel (Spencer Tracy)

Aquí la estrella juvenil del momento, Mickey Rooney
No sólo eso, el niño acabarán haciendo excelentes migas con uno de los pescadores, Manuel (genial y sobrecogedor Spencer Tracy, que se llevó un merecidísimo Oscar por esta interpretación, al año siguiente volvería a ganarlo con ''Forja de hombres''), un tipo solitario cuya relación entre ambos acabará siendo casi casi similar a la de un padre y un hijo (damos por sentado que el padre y el hijo se llevan estupendamente, ¿vale?). Juntos vivirán un sin fin de aventuras, algunas más afortunadas y otras, por desgracia mucho menos, configurando un magnífico relato lleno de emoción y sentimientos. El film, lo vi hace años, siendo niño y me encantó, he vuelto a verlo ya siendo un poco más mayor y puedo decir que su capacidad de cautivar permanece intacta, lo mejor de todo es la increíble moraleja que nos presenta, en resumidas cuentas el niñato consentido no descubrirá la verdadera felicidad hasta que se ve despojado de todas las mierdas materiales y caprichos que le rodeaban y entra en contacto con alguien humilde y campechano, a quien acabará queriendo más que nadie en el mundo, en unas situaciones que distanciaban mucho su ostentosa vida anterior. 

La tripulación de pescadores al completo

A destacar aparte de la excelente puesta en escena y demás parafernalias técnicas, la presencia de la estrellita juvenil del momento, Mickey Rooney en un papelito secundario, y la labor del pequeño protagonista que, amén de la magnificencia de Spencer Tracy, también resulta de lo más loable e intensa. En resumidas cuentas, me parece un clásico prodigioso y una auténtica joya del Séptimo Arte digna de seguir rememorando a pesar de la cantidad de años que carga a cuestas.

Harvey y Manuel se convierten en inseparables

jueves, 28 de mayo de 2015

Buffy, cazavampiros (1992) de Fran Rubel Kuzui



Buffy, la cazavampiros (Kristy Swanson)
Vale, puede que muchos no lo sepan pero antes de la existencia de la exitosa serie ''Buffy, cazavampiros'', ya le precedió un borrador, configurado por el mismo creador de ésta Joss Whedon, que vio la luz en forma de película, cinco años antes del estreno de la serie. ¿Qué tienen en común película y serie?, la existencia de una muchacha adolescentes que es la ''elegida'' para acabar aniquilando a los vampiros y fuerzas del mal existentes en nuestro mundo. Punto. Por lo demás, hay que decir que es muy normal que el recuerdo de la serie haya aplastado de lleno al de la película, porque esta ''Buffy, cazavampiros'' es mala, pero mala con solemnidad. ¡El film es un cacao demencial, del que nada, pero absolutamente nada se puede destacar! Bueno sí, a Kristy Swanson, rubita cañón ochentera que a mí me maravilló en esa joyita bizarra de Wes Craven llamada ''Amiga mortal'' y que contó con el reconocimiento de ser la original Buffy-cazavampiros antecediendo a la más memorable Sarah Michelle Gellar. 

Merrick (Donald Sutherland), el entrenador de Buffy

Un joven y vampirizado David Arquette
Amén de ese look tan típicamente ochentero (vale, ya estaban en los noventa, pero los looks universitarios seguían llevando la estirpe ochentera por bandera) y alguna cancioncilla de la banda sonora muy molona (como por ejemplo; ''I AIN'T GONNA EAT OUT MY HEART ANYMORE''). Por lo demás, ya lo he dicho, la película es un horror de campeonato. Prácticamente nada funciona en su argumento y en su lamentable guión. El humor es rancio, flojísimo, estúpido. Los efectos especiales son abominables; por no hablar de los diálogos y diversas situaciones ocurridas a lo largo del desarrollo de la historia. Las interpretaciones también son de lo más insustanciales, vemos por ejemplo a dos actores profesionales como Donald Sutherland o Rutger Hauer componiendo unos personajes ridículos y grotescos (en el mal sentido, porque dan bastante vergüenza ajena), sin mencionar el insoportable Paul Reubens, ése que bajo el seudónimo de Pee-Wee Herman protagonizase esa extraña peli llamada ''La gran aventura de Pee-Wee'', que supuso el primer largo de un primerizo Tim Burton. 

Lothos (Rutger Hauer), un ridículo y sonrojante villano

Cameo de un desconocido Ben Affleck
Curiosamente hay que decir que esta película supuso el debut de bastantes rostros conocidos, incluso de actores la mar de cotizados y premiados posteriormente, véase por ejemplo a un jovencito David Arquette (popular gracias a las pelis de ''Scream''), o a los mismísimos Hilary Swank o Ben Affleck (éste sólo tiene un breve cameo). A pesar de todo la película gozó de cierta popularidad de cara a la taquilla, por ejemplo es Estados Unidos tuvo un éxito discretillo en cines, lo cual propició a que el creador de la idea, Joss Whedon, apostase por su formato televisivo y desde luego, acertando de pleno, porque acabó aunando al nombre ''Buffy, cazavampiros'' un estandarte de culto masificado, que de lo contrario habría quedado reducido a una cutrez extrema olvidada con el paso del tiempo. La película no vale para nada, pero bueno, como siempre digo, para algún vistacillo por parte de los más curiosos, puede valer, teniendo en cuenta, eso sí, la mierdecilla que se va a ver. 

A la derecha, una debutante Hilary Swank

Buffy, cazavampiros (1997 - 2003)



Buffy Summers (Sarah Michelle Gellar se convirtió en
toda una estrella mediática gracias a este personaje)
¡Qué buenos recuerdos me trae esta mítica serie juvenil! ''Buffy, cazampiros'' fue todo un boom,una serie que mezclaba el tema adolescente, con fantasía, terror (no sólo vampiros, varios monstruos han hecho sus sendas apariciones a lo largo de las diversas temporadas), romance, aventuras, etc. Y fue esa mezcla explosiva lo que la convirtió en un fenómeno televisivo a lo largo de sus siete exitosas temporadas. La historia es, mayoritariamente por todos de sobra conocida, una chica adolescente de apariencia normal y corriente, nuestra prota Buffy Summers (mítica Sarah Michelle Gellar) resulta ser la elegida para combatir a las fuerzas el mal que se ciernen sobre la humanidad. Por supuesto, ella es poseedora de unas habilidades especiales que la convierten en alguien idóneo para plantarle cara a los múltiples peligros a los que tendrá que enfrentarse en la ciudad de Sunnydale, donde reside y va al instituto. Tampoco estará sola, pues la ayudarán en todo lo que puedan sus inseparables colegas, Xander (Nicholas Brendon) y Willow (Alyson Hannigan, la simpatiquísima Michelle de ''American Pie''), amén del sabio bibliotecario Giles (Anthony Head) -estos personajes, al igual que Gellar, permanecerían todas las temporadas de principio a fin-. 

Buffy con sus inseparables colegas -durante las siete temporadas de la serie-
Xander (Nicholas Brendon) y Willow (Alyson Hannigan)

Buffy con su amante vampiro Angel (David Boreanaz)
Aunque por supuesto, a lo largo de las temporadas en el universo de Buffy han estado presentes otros múltiples personajes de gran relevancia en la serie -aunque su presencia no abarcase tantos capítulos como los anteriormente mencionados-, por ejemplo véase a Angel (David Boreanaz) ese vampiro bondadoso que configura el primer amor de Buffy y cuya condición de ser de las tinieblas imposibilita dicha alianza. Este personaje además acabó teniendo su propia serie, de título ''Ángel'', cuyas tramas irían a la par, argumentalmente hablando, con la propia ''Buffy''. Otro personaje de cierta relevancia fue el de Cordelia (Charisma Carpenter), típica niñata pija inicialmente enemiga de Buffy que finalmente no sólo se convertirá en su aliada, sino que además acabaría tomando protagonismo en la propia serie de ''Angel' junto a David Boreanaz. Otra mención la mar de especial la merece ese otro personajillo la mar de pintoresco que es Spike (James Marsters), un vampiro cuyo look recuerda mucho al cantante ochentero Billy Idol, muy malo maloso en principio, y villano mortal de Buffy, que sin embargo acabaría loquito por los huesos de la ''cazadora'', resultando además un caliente amante de ultratumba de la misma. 

El chulazo rubiales de Spike (James Marsters)

La rebelde Faith (Eliza Dushku)
Otros personajes como Faith (Eliza Dushku), otra valiente y arriesgada cazadora -oponente en cambio, de Buffy-, la tierna Dawn (Michelle Trachtenberg), hermana menor de Buffy (y toda una sorprendente revelación este personaje en la temporada en la que hizo su aparición), la demomia bondadosa Anya (Emma Caufield), y un largo etcétera (que tampoco es plan de explayar aquí la lista entera, porque sino no terminaría), también han aportado su gran granito de arena a la elaboración de unas tramas muy potentes e idóneas para pasar un rato de magno entretenimiento y diversión. En lo personal, a pesar de no haberme considerado nunca un fan acérrimo de la serie, sí que tengo que reconocer que en determinados instantes de mi vida me ha llegado a gustar mucho y me tuvo muy enganchado, es más, he llegado a dedicarle (tiempo después de su emisión oficial, me acuerdo que los veía en ''Canal +'', que los ofrecían en abierto -no en diferido-) un visionado al completo a todas las temporadas y sinceramente, me volvió a aportar momentos entrañables y nostálgicos. 

Buffy con su dulce hermanita Dawn (Michelle Trachtenberg)

Los acojonantes espectros del episodio ''El silencio''
La serie en resumidas cuentas me parece bastante buena, teniendo en cuenta además su marcado estilo juvenil, considero que la elaboración de muchos de sus capítulos (y consiguientes guiones) resulta fresca y bastante original. Véase por ejemplo, en concreto, ese capitulazo titulado ''El silencio'' (el décimo de la cuarta temporada), una joyita incomensurable y aterradora, la cual ha llegado a ser emitida en cines a modo de cortometraje. El episodio en cuestión fue realizado por el creador de la idea original, Joss Whedon, y el cual presenta una ausencia casi por completa de diálogos apoyándose en una escenografía siniestra y la presencia acojonante de unos seres dignos de aparecer en cualquiera de nuestras pesadillas. En concreto yo lo señalaría como mi episodio favorito, porque además me parece que es el más tenebroso de la serie en su cojunto, en la cual existen otro tipo de episodios de carácter más (denominémoslo) juvenil, incluso con toques ciertamente cómicos. 

La pija repija de Cordelia (Charisma Carpenter) se acabó convirtiendo
en la co-protagonista de ''Angel'', el spin-off de ''Buffy''

En líneas generales, me parece que estamos ante una serie digna de rememorar porque ha marcado su antes y su después, a muchos nos ha hecho disfrutar, y su huequecito conmemorativo dentro del panorama audiovisual se lo tiene más que merecido. Podría dedicarle muchas más líneas, pero seguro que no podría llegar a la exactitud requerida que un fanático real de la propia serie, sí que aportaría con más gracia y dedicación. Para finalizar, ¿cómo no hacer hincapié en rememorar su inolvidable BANDA SONORA? Simplemente genial. 

Una fotuca del elenco, incluido Joss Whedon (creador de la serie)