jueves, 31 de marzo de 2016

El abogado del diablo (1993) de Sidney Lumet



La brillante abogada Jennifer Haines (Rebecca De Mornay)
Excepcional thriller judicial, digirido por todo un veterano de Hollywood, Sidney Lumet (responsable de reputadísimos films como ''12 hombres sin piedad'' o ''Network, un mundo implacable''). ''El abogado del diablo'' no contó con el respaldo de la crítica (aunque sí cosechó cierto éxito en taquilla), y ésta se cebó con ella, tachándola de un film menor en la filmografía del director, y de pecar de un guión poco esmerado. Bueno, en mi opinión no estoy nada de acuerdo, es posible que la historia no sea la más original del mundo pero como peli de suspense mantiene muy bien el tipo, creando la tensión justa en cada momento. La historia trata sobre una prestigiosa abogada (interpretada por la genuina Rebecca De Mornay, que venía de tener un éxito apoteósico gracias a ''La mano que mece la cuna'') que acepta defender a un tipejo chulesco, engreido y mujeriego (Don Johnson, bastante alejado de su rol en la serie ''Corrupción en Miami'') al que se le acusa de haber asesinado a su millonaria esposa, lanzándola por una ventana. En un principio entre los dos parece surgir una especie de rollito que parece indicar una seducción romanticona mútua, pero la cosa se tornará mucho más oscura.

El nuevo cliente de Jennifer, David Greenhill (Don Johnson)

Su nuevo caso le destroza los nervios a Jennifer
Cuando la abogada empiece a descubir la verdadera personalidad de su cliente, se verá en la difícil situación de ejercer su labor profesional, o delatar al que podría ser un casi más que posible asesino psicótico. A mí el film me encantó, Rebecca De Mornay está espléndida; se me hizo raro incluso verla en el rol de víctima inocente después de deslumbrarme con su mítica actuación de lunática peligrosa en ''La mano que mece la cuna''. En cuanto a Don Johnson, bueno, no es santo de mi devoción, pues me resulta un poco cargante, pero su papel lo desempeña bien y da el pego con soltura. El film es muy ameno, muy entretenido y engancha fácilmente desde el minuto uno. No entiendo que tanta inquina generó leyendo el puñado de malas críticas despachadas en su contra, es posible que muchos detalles sean algo previsibles, pero no creo que la trama sea decepcionante en ningún momento, la tensión va in crescendo hasta desencadenar en un emocionante y frenético final que a mí me dejó más que satisfecho. Me parece un thriller más que decente y muy pero que muy recomendable. 

¿Es David un asesino?

Los largos cabellos de la muerte (1964) de Antonio Margheriti



La pobre bruja pasto de las llamas
Gran gozada de clásico de terror gótico italiano, Antonio Margheriti volvía a tomar el testigo del gran saber hacer que el maestro Mario Bava había demostrado en la joya ''La máscara del demonio'', y nos regala un auténtico placer para los sentidos. Margheriti había realizado el mismo año otro peliculón de horror gótico, ''Danza macabra'' y como no podía ser menos, repite con la misma protagonista, la hipnótica y magna Barbara Steele (también protagonista del film mencionado de Bava), estrella por antonomasia del género del momento. Así pues nos presenta una historia en la que se denotan todos los elementos propios del género, un siniestro castillo medieval, pasadizos repletos de claroscuros tenebrosos y telarañas amenazantes iluminados por tenues luces de velas, maleficios macabros, brujas, espectros, venganzas de ultratumba, etc.; todos perfectamente constituidos y endulzados por una puesta en escena elegante y prodigiosa. 

El desquiciado Barón Humboldt (George Ardisson) oculta muchos trapos sucios

La magnética habitual en el género, Barbara Steele
No falta la usual y despreocupada utilización de la violencia, incluso un toque de sensual erotismo transgresor para la época (incluso en un fotograma, censurado en montaje, se podía presenciar un pecho femenino, ¡en 1964!), se notaba que los italianos no se cortaban un pelo ante eso de pasarse las reglas establecidas por la moral cinematográfica por donde a ellos les pareciese. ''Los largos cabellos de la muerte'' es un film excepcional, aunque ante la ausencia de su existencia doblada al castellano (sólo se encuentra disponible en versión original con subtítulos) echará para atrás a muchos, suponiendo por ello que se pierdan una pieza de horror clásica increíble. A destacar por supuesto a Barbara Steele, ¡como no!, haciendo un doble papel, esta mujer era portentosa, su rostro y sus gestos ya hablaban por sí sola. Recomiendo sin lugar a dudas dejarse atrapar por esa asombrosa y poética escenografía y su aterrador libreto, digno del mismísimo Edgar Allan Poe.

Los muertos son los que mejor guardan los secretos

miércoles, 30 de marzo de 2016

Juegos salvajes (1998) de John McNaughton



La sexy Kelly Van Ryan (Denise Richards)
A mí esta película me parece un peliculón. Lo digo muy en serio, creo que, según he leído alguna que otra crítica sobre ella, que se la valora debidamente. ''Juegos salvajes'' fue una película que me impresionó muchísimo, y es que presenta un guión tan cojonudamente elaborado en el que nada es lo que parece, que engancha de una manera apabullante, magnética, eléctrica. Todo comienza con la denuncia que hace una ricachona y cachondona alumna (la sexy Denise Richards) contra un profesor (excepcional Matt Dillon), por abuso sexual. Él proclama su inocencia, pero de pronto aparecerá otra joven marginal (fabulosa y espectacular Neve Campbell, en pleno apogeo gracias a ''Scream'') que también asegura haber sido violada por él. El juicio representará un espectáculo dantesco, en el que también tendrá cabida un policía corrupto (también genial Kevin Bacon) y en el que las tensiones entre ambos, los secretos, las mentiras y un montón de asuntos sucios inesperados irán saliendo a la luz. 

Kelly y Suzy (Neve Campbell) se ponen finas

¿Qué se traen entre manos estos tres?
''Juegos salvajes'' es un auténtico torbellino, una montaña rusa cojonuda y absolutamente enrevesada. Cuando piensas que algo está resuelto, de pronto surge una nueva incógnita que desmiente lo que parecía y así sucesivamente hasta un final que deja boquiabierto al espectador. El film viene adornado además por un elegante erotismo capaz de subir la temperatura fácilmente sin caer en lo burdo y obsceno, lo cual incorpora un exquisito gusto picante a la trama, que le viene de perlas. Suspense trepidante al mejor estilo Hitchcock, ¡su trama, en serio, es tan asombrosa que inevitablemente quedas prendado de ella y pegado al asiento hasta que aparecen los créditos finales! ''Juegos salvajes'' es imprescindible para los amantes del buen thriller, toda una joya que merece mayor consideración de la que goza; excelente reparto, dirección más que grata (el realizador es el mismo que hizo esa violenta pieza de culto llamada ''Henry, retrato de un asesino'') y un guión, como ya he señalado, currado al máximo detalle y sorprendente. Una película de visionado obligado. 

¿Qué trapos sucios ocultará el detective Duquette (Kevin Bacon)?

Barrabás (1961) de Richard Fleischer



Barrabás (Anthony Quinn)
Aquí tenemos otra de esas producciones épicas, ideales para su proyección televisiva en Semana Santa. Me resultó curioso el siguiente hecho, muchos films han abordado la vida de Cristo y de otras figuras (llamémolas pesos pesados) importantes de la Biblia, véase Moisés por ejemplo, pero pocas veces le habían dado protagonismo a un personaje más secundario de dichos textos antiguos, y en este caso me pareció llamativo el hecho de que se le diese protagonismo a Barrabás. Bueno, los que hemos estudiado Religión, sabemos que Barrabás fue aquél indultado por el pueblo judío para que el hijo de Cristo fuese crucificado. Así pues comienza el film, Barrabás (interpretado por un Anthony Quinn, voy a decirlo, algo excesivo) se libra de morir y comienza sus andanzas, así vemos como es un miserable, un delincuente y un asesino que no tiene problemas en abusar del ajeno. 

Cristo crucificado en lugar de Barrabás

Barrabás condenado a trabajos forzados
Pero claro, ve la Luz Divina y su conversión a la fe del cristianismo comienza y va volviéndose más bondadoso el pobre, pasándolas bien putas, desde ser esclavo en unas minas donde se verá obligado a ser trabajos forzados, hasta gladiador (el señor Quinn no tenía tipo para tal cosa, para nada), aunque su destino acabaría siendo el mismo que el propio Mesías, ¡pobre Barrabás!, tanto sufrimiento para morir sufriendo, aunque eso supusiese purificar su alma. Bueno, el film es un tanto desconocido dentro de la gran oleada de pelis épicas (mucho más famosas) que salieron como churros a lo largo de los cincuenta y sesenta. Se trata de una producción italiana (no hollywoodiense, aunque contase con presencias magnas del star system americano) y hay que decir que su factura técnica es impecable. 

Esta pobre cristiana (Silvana Mangano) condenada a morir lapidada

La peli se deja ver, aunque se me hizo un poco densa, el problema es que sufre de muchos altibajos y su larga duración no la beneficia, siendo el tramo final (donde prevalecen las escenas de acción más dinámicas) y el inicio (en mi opinión deberían de haber iniciado la historia antes de la crucifixión de Cristo para haber puesto mejor en antecedentes a su personaje, por muy conocido que sea por los mínimamente entendidos) los momentos más destacables. Como producción de cine épico, está bien, es bastante pasable, satisfacerá de sobra a los degustadores de este tipo de películas, aunque para mí no está a la altura de otras más famosas y muy superiores del estilo.

Barrabás metido a gladiador

martes, 29 de marzo de 2016

Pompeya (2014) de Paul W. S. Anderson



El prota, Milo (Kit Harrington)
Bueno, cuando uno va a ver una película como ''Pompeya'', ha de tener en cuenta algo fundamental, no va a ver una película de un guión excepcional, ni un film que aporte muchas sorpresas argumentales (además, ya sabemos bien que el Vesubio acaba entrando en erupción y arrasando todo a su paso, ¡qué leches!). Si digo esto es, porque en su momento me sorprendió mucho leer ciertos comentarios que tachaban a ''Pompeya'' de ser un mal film, por características como éstas, y si digo que me sorprendió es porque ¡qué puñetas!, parece mentira que todavía no se sepa la clase de película que se va a presenciar, una superproducción mainstream, realizada con más rigor escénico y ansia de entretener que por mera cuestión de hacer una oda fidedigna a la Historia. Nuevamente estamos ante la historia ya contada por ejemplo en versiones cinematográficas anteriores como ''Los últimos días de Pompeya'' de 1935 o ''Los últimos días de Pompeya'' de 1959 (hay más films que han abordado este hecho histórico, pero por mencionar dos concretas que ya he comentado en el blog). 

Romance junto al volcán

El malvado Corvus (Kiefer Sutherland)
En esta ocasión, sus realizadores han tomado la misma treta narrativa (que no argumental exacta) de estas dos producciones anteriores, o sea el guión se centra en los días previos a la erupción del Vesubio, en el que presenciaremos una peli de aventuras, con toques de romance, peleas en la arena a espadazos, venganzas (vamos lo típico de estas producciones épicas), hasta llegar al cuarto de hora final en el que la lava y la ceniza acabará cubriendo por completo Pompeya entera, suponiendo esto, un espectáculo visual encomiable y magno desde el punto de vista escénico. El film se llevó una soberana hostia en taquilla y cosechó críticas nefastas, lo cual, la verdad, me pareció bastante injusto. Vamos a ver, efectivamente no es una película magnífica ni una obra maestra ni nada por el estilo, su casting me parece bastante irregular (el prota, visto en ''Juego de tronos'' me resultó muy desacertado y estático, destaco a Kiefer Sutherland por encima de la media haciendo de centurión villano), pero no por ello creo que se merece el aluvión de críticas tan negativas con las que se la atacó en su estreno. 
 
Pelea en la arena

A mí me pareció una película del montón, funcional, entretenida y llamativa para presenciar en pantalla grande con buena calidad (yo la vi en el cine, y me moló mucho, además lo hice un día de los que costaba más barato y no me dolió nada pagar 3 euros por ello), plagada de vistosos efectos digitales y mucha parafernalia visual, y grato curro escénico, no vale la pena pararse a pensar en si se falsean los datos históricos, si la historia es poco original y si hay mucha profundidad en el guión. Todo aquél que haya disfrutado como películas como ''Troya'', ''Noé'' o ''300'', sabrá encontrarle su atractivo. ''Pompeya'' es nada del otro mundo, pero como blockbuster para pasar el rato, da justo lo que se espera de ella.

El Vesubio está enfurecido

Troya (2004) de Wolfgang Petersen



Brad Pitt es Aquiles
Deslumbrante superproducción épica, de brillante realización, entretenida y sí, mainstream, o sea comercial, para el mal de los gafapastas de turno que, obviamente, han despotricado contra ella lo que no está escrito. ''Troya'' es un film comercial, ¿en serio, nadie se dio cuenta?, con actores populares y de tirón en la taquilla (yo soy el primero que detesta la presencia de Orlando Bloom, pero era su momento, estaba justificado porque las chavalucas lo demandaban), pero es que no hay nada de malo en ello, el cine es un negocio, que algo sea comercial y destinado a sacar unos cuartos no conlleva que sea malo; malo es que haya petardos que siguen haciendo truños para matar de aburrimiento al espectador y que los siga habiendo que consideren eso ''cine puro'', en serio estos merecían que un Aquiles los decapitase en el acto (con ironía, por supuesto, que luego le acusan a uno de hacer oda gratuita a la violencia). 

El ceporro de Paris (Orlando Bloom) y Helena (Diane Kruger)

Mi personaje favorito, Hector (Eric Bana)
Bueno, estamos ante una adaptación del épico texto de Homero, obvio, ¿podría haber sido mejor, peor, más fiel, menos? Puede que sí, pero ¿qué es lo que importa?, que la película cumple como espectáculo, que la película cumple como elemento de distracción y que por ello la película es funcional cien por cien. Aparte, no se puede negar, la puesta en escena, efectos especiales, decoración, vestuario, etcétera etcétera, son un lujazo, el film hace gala de un increíble trabajo escénico y eso digno de valorar. Luego está el tema del casting, algo bastante criticado y no precisamente para bien. Veamos, Brad Pitt hace de Aquiles, sí, luce musculitos, sí, parece que esté danzando a su favor para ganarse los piropillos de las quinceañeras de turno, sí, hasta nos enseña el trasero con chulería, sí, vale, ¿eso significa que Pitt no encaje en el papel? Yo creo que no. Está Eric Bana haciendo de Hector, para mí el papelón de su vida, es intenso, es el alma mater del film y he de reconocer que me dolió su final profundamente (aunque ya era conocedor de él). 

Se avecina una batalla cojonuda

Aquiles va de duro pero tiene su corazoncito
Está Orlando Bloom, que me parece una mierda de actor, que va de guaperas siendo un tirillas de poca monta y que encima su caracterización da pena, pero pena de veras, pero bueno, este lastre no jode todo lo demás. El resto del elenco es, sobresaliente, desde mi punto de vista, con actorazos como Brian Cox, míticas estrellas del Hollywood clásico como Peter O'Toole o Julie Christie poniendo un broche de oro, Diane Kruger guapísima, en fin, que creo que cada uno está a la altura suficiente como para llegárnolos a creer en sus respectivos roles. La dirección del alemán Wolfgang Petersen, experto en este tipo de cine, es soberbia y como ya dije, desde el punto de vista audiovisual ninguna pega se le puede poner (por cierto, yo soy de ésos que no ha visto ese supuesto avión que se coló en una toma y del que tanto se ha hablado). ¿El guión es muy profundo? Pues no, ¿requería la película de ello?, pues no, ''Troya'' se basa en unos arquetipos impuestos, los cuales son funcionales, y en mi modesta opinión no representa ninguna ofensa ni ningún insulto a la historia de Homero, no la denominaría como un peliculón, pero a mí me gustó muchísimo, no necesita de la pedantería que muchos críticos hipsters sabelotodo pretenden imponer para resultar plenamente satisfactoria.

La de disgustos que se habrían ahorrado si hubiesen quemado el caballito

lunes, 28 de marzo de 2016

Los últimos días de Pompeya (1959) de Mario Bonnard



El bravucón de Glauco (Steve Reeves)
Entretenidísimo peplum italiano, el cual supuso el debut del propio Sergio Leone (alma mater del spaguetti western) que comenzó haciendo sus pinitos en la dirección (aparte de participar en el guión) aunque no aparece acreditado. El film destaca por su gran factura técnica, imitando a las superproducciones sobre la Antigua Roma de Hollywood, y si bien, no llegan evidentemente a la perfección escénica de obras cumbres como ''Quo Vadis'' o ''Ben Hur'' (por mencionar algunas), hay que decir que mantiene elegancia visual gracias a su magno cuidado estético. La película, como bien indica su título, centra su historia en los días previos a la tristemente famosa erupción del volcán Vesubio que cubrió de cenizas a la ciudad de Pompeya en el siglo I. Tal y como ya hiciesen en la anterior versión de la misma historia made in USA, ''Los últimos días de Pompeya'' de 1935, la tragedia en sí se desarrolla en los últimos diez minutos del metraje, ofreciéndonos una cinta de aventuras, amor y religión, muy amena y distraida. 

Así pasaban el tiempo los romanos

Los pobres cristianos pasto de los leones
La historia nos cuentan como en Pompeya, una plaga de asesinatos de ilustres familias romanas, asola la ciudad. Estos crímenes se achacan a los cristianos, los cuales son perseguidos, repudiados socialmente, y condenados por su vocación, a muerte. Un centurión más avispadete (Steve Reeves, rostro típico de los peplums italianos) comenzará a atar cabos y se dará cuenta de que todo forma parte de una treta para enmierdar a los pobres cristianos, lo cual le hará estar en constante estado de alerta, mientras tanto se enamora de una guapa y joven cristiana (digamos que el entramado a veces, me recuerda un tanto a ''Quo Vadis'', salvando las distancias). Digamos que todo el nudo central es simplemente el preludio del meollo del film que es la tragedia final que comenzará con la erupción de volcán y la posterior destrucción de la ciudad, construyendo una interesante cinta de tipo histórico mezclada con cine de catástrofes. Tenemos pues una peli bien realizada, elegante escénicamente hablando y dentro de sus características, bastante espectacular (aunque en ocasiones ciertas escenas se vean un tanto cutrillas, pero es lógico, no disponían de los presupuestazos de las producciones de Hollywood). A mí me pareció muy interesante, dentro de las pelis de romanos de tipo serie B, es de lo mejorcito que se ha hecho.

El Vesubio entra en erupción y se lía parda

viernes, 25 de marzo de 2016

Marcelino, pan y vino (1954) de Ladislao Vajda



Los frailes se harán cargo del pequeño Marcelino
Desde mi punto de vista ''Marcelino, pan y vino'' es una auténtica oda al mal gusto, y no porque, como he leído por ahí en diversos comentarios, vaya afín al contexto de la España de la época, con un ensalzamiento excesivo de la religión, sino porque presenta una lectura que a mí me parece aberrante e incluso, voy a decirlo, sádica. Y me explicaré. La película pretende ser tierna, evocar la lágrima fácil haciendo uso de una ñoñería un tanto pedante, usando al niñito protagonista (muy tierno él, no cabe duda) para despertar la sensibilidad del espectador. En efecto el niño es una ricura, su inocencia se contagia y es imposible no compenetrarse con él. El pequeño Marcelino, fue abandonado en la puerta de un convento de frailes, éstos lo recogieron y lo cuidaron, muy bien. El pobre pasa sus cinco primeros años de vida entre ellos, es divertido, travieso y hasta lo pasa bien como buenamente puede (triste que el único contacto que tenga con alguien de su edad sea un amigo imaginario con el que habla, el pobre chaval presentaría en el futuro un claro desorden mental). Lo más acojonante es que en determinado momento, el niño sube al ático del convento y comienza a hablar con un Cristo crucificado.

Marcelino con cinco añitos (Pablito Calvo)

Un Cristo muy hablador
Lo más aterrador es que el Cristo  no sólo le responde, sino que además se jala el pan y el vino que el pequeñajo le lleva ante sí. Pero todavía es más inquietante el final, el Cristo (la representación del buen Dios cristiano y protector) le hace el favor al niño de cargárselo, para alcanzar la vida eterna y reunirlo con su madre. Atónito, exhausto, ¿a cuento de qué ha de morir esa criaturita tan inocente y cándida?, ¿no se podía esperar una etapa más adulta el buen Dios para reunirlo con su madre? No sé que viviese un poco más la vida terrenal, que al fin y al cabo tampoco era un mártir ni nada por el estilo. En fin, que me pareció una crueldad, y todo por, según parece, no sólo intentar provocar la lágrima facilona en el espectador, sino también en querernos vender esa premisa de que sólo en la vida eterna vamos a encontrar la paz, si así fuese supongo que el mundo entero deberíamos de convertirnos en una horda de suicidas en masa, porque entonces ¿de qué sirve permanecer en este mundo, si el que cuenta es el otro? La impresión que me da este film es que su mensaje transmisor es un tanto escalofriante, aunque bueno, no hay que olvidar en el contexto en el que estaba situada y no por ello hay que obviarle su calidad cinematográfica, aunque en lo que a mí respecta, no es de mi agrado especialmente.

Pan para el Cristo

martes, 22 de marzo de 2016

Final girl (2015) de Tyler Shields



La guapa y letal Veronica (Abigail Breslin)
La niña de ''Pequeña Miss Sunshine'', Abigail Breslin, creció y se ha convertido en una preciosa jovencita de aspecto angelical que da vida en este film a una chavalina de apariencia indefensa, pero que sin embargo es una letal máquina de matar. ''Final gil'' me pareció un film interesante desde diversos puntos de vista, el primero es que aporta una cierta ''novedad'' (vamos a decirlo así, aunque referirse a algo de hoy en día como ''novedoso'', sería decir demasiado) en el universo de los subgéneros slasher, survival y exploitations, de los cuales toma ciertas pinceladas sin decantarse de manera definida por ninguno, el segundo que resulta bastante imaginativa en lo referido al aspecto visual (con una fotografía muy cuidada y una ambientación que imita el look de los años sesenta, ¡un toque muy distintivo!) y el tercero que le da cierto toque de chispa, haciendo uso de un humor negro bastante bien encajado en la trama en los momenos precisos. 

Veronica recibiendo su entrenamiento

Subnormales de cacería
La historia trata acerca de una joven a la que un matón profesional, convierte en su discípula y la entrena para ser una auténtica guerrillera, experta en defensa personal. A todo esto hay por ahí un grupito de cuatro chavalucos la mar de gilipollas (parecen algo así como una versión teen retardada de los gamberros de ''La naranja mecánica'') que se divierten matando chicas, como si se tratase de un juego para ellos. Las asustan, las sueltan por el bosque despavoridas, y les dan caza para asesinarlas sin miramientos. Pero en esta ocasión, su nueva ''víctima'' será esta chica en cuestión, la cual pues lógicamente, será una pieza muy dura de roer para ellos, y en esta ocasión los cazadores pasarán a ser las presas. En fin, que ''Final girl'' supone una cinta sin mayores pretensiones, para pasar el rato. 

Preparados para una nueva cacería

Es amena, es entretenida y resulta ciertamente fresca en algunos puntos. Podría haber sido mucho mejor, desde luego, no es violenta, no es agresiva (lo cual se habría agradecido) y en comparación con otra de temática ciertamente similar (en algún aspecto me recordó a ''Tú eres el siguiente'') pues se ve desangelada y claramente inferior. Pero bueno, sin pedir peras al olmo, el film no está del todo mal, la protagonista destaca por encima del resto como una brillante y despampanante femme fatale letal, y viendo la decadencia del cine para adolescentes de hoy en día (y pasando por alto ese tufillo a telefilm que por momentos destila) puede resultar recomendable.

Es mejor no meterse con esta chica