martes, 9 de julio de 2013

La loba (1941) de William Wyler



Regina Giddens (Bette Davis)
Sin lugar a dudas esta película sirvió para descubrir a una de las mejores y más memorables malas de la historia del cine. Estoy hablando de Bette Davis, una leyenda en el mundo de la interpretación que logró por méritos propios pasar a la historia como una de las personalidades más demoledoras del Séptimo Arte. "La loba" fue la tercera colaboración de Davis con el magnífico director, William Wyler, uno de los mejores del panorama hollywoodiense (realizador de un buen porrón de obras maestras) tras "Jezabel" y "La carta", en ambas colaboraciones Davis ya había encarnado a mujeres fuertes, frías y calculadoras, pero con "La loba" acabó encarnando uno de sus papeles más recordados por la espléndida transmisión de malicia que una simple mirada lograba transmitir. 

Los hemanos Hubbard, unos parásitos de mucho cuidado

Alexandra (Teresa Wright), no se parece nada a su madre Regina
Basada en una obra de teatro de Lillian Hellman (autora del guión del film también), "La loba" se desarrolla a finales del siglo XIX, cuenta la historia de tres hermanos, los Hubbard; Ben (Charles Dingle), Oscar (Carl Benton Reid) y Regina (Bette Davis), tipejos sin escrúpulos, codiciosos, avariciosos, sin ningún tipo de reparo a la hora de apuñalar por la espalda hasta a su mismísima madre. Los tres idean forrarse (todavía más) a costa de un negocio de algodón, como no podía ser de otra manera, explotando a un buen puñado de esclavos. Para montar dicho negocio necesitan la participación del marido de ella, Horace Giddens (Herbert Marshall), o mejor dicho de su dinero. En cambio este hombre, al contrario que este trío de parásitos, es un hombre íntegro y bondadoso que sólo vive para transmitir buenos valores a su hija adolescente, Alexandra (Teresa Wright). El problema es que el pobre hombre está muy enfermo del corazón y su calculadora esposa no dispone de mucho tiempo para camelárselo y conseguir el tan ansiado dinero para sus codiciosos propósitos. 

¿A quién quieres más a papá o a mamá?

Éstos, por dinero, venden hasta a su madre
Las razones por las que "La loba" es un gran clásico es por esa capacidad de resultar, estoy hablando del tema o de la trama, intemporal. Los problemas que presenta la película en lo referido a la relación turbulenta entre sus personajes perfectamente podrían seguir siendo aplicables en cualquier historia ambientada en el siglo XXI. La maldad es algo innato en muchos seres humanos, el egoísmo, la codicia, a pesar del paso del tiempo eso no cambiará, por ello "La loba" no parece un film muy desfasado. Habría mucho que destacar en esta magnífica película, las actuaciones (magistrales), el tratamiento de los personajes es maravilloso, la decoración, la fotografía y todo aspecto técnico idem de lo mismo. Realmente es una película bastante redonda que además, en contra de lo que muchos puedan pensar por tratarse de una película tan antigua y en blanco y negro (¡con lo que les asusta a muchos el blanco y negro y lo relacionan automáticamente con un truño!), es bastante entretenida y llevadera. Comentar que estuvo nominada a 9 Oscars (incluyendo a mejor película), aunque por misterios de la vida, no le dieron ninguno. Resumiendo, una película memorable, con una gran Bette Davis, en figura un culebrón, en fondo un maravilloso y sobresaliente peliculón. Un clásico inmenso para recordar la época dorada de Hollywood.

El pobre Horace Giddens (Herbert Marshall) no está para muchos trotes

*MI MOMENTO FAVORITO: Regina, muestra más que nunca su falta de sensibilidad y de escrúpulos, permaneciendo fría e impasible mientras su pobre marido sufre un infarto.

Ni pestañea la hija de puta mientras el marido casi se muere

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