martes, 23 de julio de 2013

La momia (1959) de Terence Fisher



John Banning (Peter Cushing) a la cabeza de la expedición
La Hammer continuó con sus exitosas puestas al día de los films de terror con monstruos clásicos de la Universal, tras "La maldición de Frankenstein" y "Drácula". Ahora le tocaba el turno a "La momia", protagonizada por Boris Karloff en 1932. De nuevo volvió el trío magnífico a coincidir para hacer una gran película de categoría, Terence Fisher en la dirección y Peter Cushing y Christopher Lee como estrellas principales y como no podía ser de otra manera, Cushing haciendo de héroe y Lee del villano de turno. Hay que decir que para hacer esta versión, Jimmy Sangster tomó com referencia ese reboot de "La momia" que la Universal realizó en 1940 llamado "La mano de la momia", de hecho la historia aquí presente es muy similar a la de este otro film (podría decirse que es un remake de éste), también bastante estimable que divagaba también lo suyo respecto a la de Karloff. 

Kharis siendo momificado

Kharis (Christopher Lee) sin vendas
Así que aquí nos vuelven a contar la historia de Kharis, el guardián del sarcófago de la princesa egipcia Ananka, cuyo amor prohibido por ella le deparó el aterrador destino de ser momificado en vida y condenado a velar por la seguridad de la tumba de la princesa. Más de 3.000 años después, a finales del siglo XIX, una expedición comandada por el arqueólogo John Banning (Peter Cushing), descubre la tumba de la princesa Ananka, reviviendo por equivocación a la momia de Kharis, que no descansará hasta matar a todo aquél que haya tenido participación en la perturbación de la tumba de su amada. No podía faltar la presencia de una joven, la guapísima Isobel (Yvonne Furneaux), que resulta ser la viva imagen de la princesa Ananka.

Banning con Isobel (Ivonne Furneaux), reencarnación de la princesa Ananka

El egipcio Mehemet Bey (George Pastell)
Destacar como en toda producción de la Hammer de esa época, la ambientación tan característica marca de la casa (hasta los decorados del Antiguo Egipto de cartón piedra tienen un gran estilo y denotan la nostalgia tan especial arraigada a este tipo de películas), la fotografía colorista y por lo general todo aspecto técnico que es muy sobresaliente (por ello ha marcado época). De nuevo se puede volver a disfrutar de otro milenario enfrentamiento entre Cushing y Lee. Este segundo presenta un aspecto verdaderamente aterrador, la presencia de la momia es magnífica y la interpretación de Lee le hace ganar enteros, digna de señalar la grandeza de este asombroso actor a la hora de personalizar cualquier tipo de monstruo de una forma tan sublime, cualidad que en mi opinión le hacía superior en carisma a su oponente, Cushing, que aunque también era un muy buen actor, sus actuaciones eran más normalitas, un poco más impersonales y siempre en una misma línea. 

Mehemet Bey controlando a la momia, igual que en "La mano de la momia (1940)"

A la momia no se le escapa nadie
Lamentablemente este film de la Hammer parece ser una versión del mito de la momia menos recordada en detrimento de la original de 1932 y sobre todo de la más famosa versión de 1999 protagonizada por Brendan Fraser. A mí me parece una película imprescindible, una excelente versión diferente y compensatoria de la mítica figura de este monstruo clásico, con todos los aciertos visibles que hicieron grande a la Hammer y con una trama que si bien, no era nada original y era menos novedosa que otras nuevas versiones de la productora, cumple de sobra a la hora de entretener y por supuesto apoyada por una magnífica puesta en escena que la convierten a su vez en un excelente clásico de terror añejo.

John Banning vs. Kharis

*MI MOMENTO FAVORITO: Kharis (Christopher Lee) quedará prendado del enorme parecido que tiene Isobel (Ivonne Furneaux) con su difunta amada, la princesa Ananka y la secuestrará, llevándosela por los oscuros páramos, siendo perseguido por los lugareños.

Kharis se cree que Isobel es Ananka

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