domingo, 27 de abril de 2014

Cementerio viviente 2 (1992) de Mary Lambert



La actriz Renee Hallow (Darlanne Fluegel)
rodando una película de terror
Una secuela muy infravalorada e incomprendida de la excelente "Cementerio viviente", basada en una novela de Stephen King. En esta ocasión la acción arranca en el rodaje de una película de terror, donde la actriz principal (Darlanne Fluegel), fallece en un trágico accidente durante la filmación de una escena, ante los aterrados ojos de su hijo adolescente, Jeff (Edward Furlong). El chaval y el padre (Anthony Edwards), se trasladan posteriormente al pueblo donde tuvieron lugar los escabrosos acontecimientos en la primera parte y por supuesto, algo similar volverá a repetirse. Si en el primer film teníamos a Church, un diabólico gato resucitado por las fuerzas malignas del cementerio indio, aquí encontraremos a un sustituto no menos infernal. Cuando un amigo gordito de Jeff, Drew (Jason McGuire), pierde a Zowie, su precioso y adorable perro Samoyedo, comete la imprudencia de enterrarlo en el dichoso cementerio, transformándose Zowie en una bestia mortífera, se convertirá, sin saberlo, en el desencadenante de un festival de horror, tragedia y sangre difícil de imaginar. 

Chase (Anthony Edwards) y Jeff (Edward Furlong), marido e hijo de Renee

Jeff sufre bullying por parte del matón
asqueroso de Clyde (Jared Rushton)
Recuerdo haberla visto una noche de pequeño en la TVE-1, por cierto ya de paso decir ¿por qué ya no echan en la TVE-1 más que mierda? Antes echaban por las noches filmes de terror, yo recuerdo haber visto en esas sesiones de noche películas como "La tutora", "El exorcista", varias secuelas de "Viernes 13", "El ente", "Poltergeist",... ¿por qué ya no emiten más que basura y no rememoran clásicos como éstos?, ¿ahora a estas alturas van a saltar que el terror es malo para la salud? En fin, volviendo a la película. No estoy de acuerdo con la mayoría de las críticas que pululan por ahí contra esta maravillosa secuela. A mí "Cementerio viviente" me gustó mucho, por razones muy distintas por las que me gustó también esta secuela. Veamos, "Cementerio viviente" era un film más emotivo, se centraba en el drama de una familia y su dolor por la pérdida de sus seres queridos. Explotaba sus dramas (valga la redundancia) más íntimos y sus traumas, apoyándose la película en algo más cercano a un relato de terror psicológico, que a la mera acción gráfica. 

Jeff acompaña a su amigo Drew (Jason McGuire) a enterrar a su perrito Zowie

Zowie resucita con muy malas pulgas
Pues bien, en mi opinión esta secuela hace lo que tendrían que hacer todas las secuelas; ir al grano. Volver a meterte todo el rollo de presentación como hacen en la primera, sería un estorbo. Es una secuela, por lo que conocemos de antemano todo el misterio del cementerio, así que se agradece que toda la parte introductora se produzca rapidito. Si, como ya he dicho, la primera se centraba más en el drama de una familia, lo que la convierte en una película digamos más seria, pues aquí la directora (la misma que su antecesora) nos incorpora toques del cine para adolescentes, todo un acierto, lo que hace la película más amena, más distraída y quizás por momentos más disfrutable y divertida. Con esto no digo que la primera fuera peor, sin más digo que era más seria, por lo que son dos films, para ver con distintos ojos, aunque partan de una misma premisa. 

El cabrón del sheriff (Clancy Brown) también tendrá una resurrección muy perversa

Clyde seguirá siendo un repugnante matón hasta después de muerto
La primera se centraba más en mostrarnos los antecedentes que llevaban a la inevitable desgracia. La segunda es más directa, la acción es más inmediata, la violencia surge enseguida, hay más dosis de sangre, es más visceral, por lo que en mi opinión, no es una secuela despreciable e innecesaria. Es el claro ejemplo de lo distintas que pueden ser dos películas que parten de un mismo punto, pero que su elaboración las lleva a ser totalmente diferentes por lo tanto veo muy certera su convivencia como dos grandes y entrañables clásicos por méritos muy diferentes. A destacar, en el apartado actoral, a ese crack que es Clancy Brown (recordado malvado de "Los inmortales" y de "Cadena perpetua"), a Jason McGuire, que interpreta el personaje más entrañable de todos el de Drew, el chavalín gordito, a Edward Furlong (recordadísimo John Connor en "Terminator 2''), que cumple con lo suyo aunque peque muchas veces de ser muy inexpresivo y por supuesto, mención especial merece el precioso (aunque diabólico) perro Samoyedo, Zowie, perfectamente adiestrado, cuya participación es soberbia. 

''Jeff, mamá no estaba muerta sólo estaba de parranda''

Lo dicho, una genial secuela se diga lo que se diga. Muy diferente a la primera sí, pero no por ello mala. A mí me encanta, el resto que diga misa.

Imagen de Edward Furlong con Zowie

*MI MOMENTO FAVORITO: me veo en la obligación de señalar dos concretos; que se tratan de las muertes de los personajes más detestables del film. 

- Uno) el perro Zowie, ya resucitado, se cobrará una justa venganza contra su asesino en vida, el sheriff (Clancy Brown), al que destrozará la yugular a bocados. 

¡Buen bocado!

- Dos) cuando el sheriff, ya zombie, le produce una espantosa, sangrienta y merecida muerte al matón asqueroso de Clyde (Jared Rushton), aplastándole la cabeza con la rueda de una moto. 

Todos los abusones se merecen, al menos, un susto así

No hay comentarios:

Publicar un comentario