viernes, 19 de julio de 2013

El hombre lobo (1941) de George Waggner



Larry Talbot (Lon Chaney Jr.) y Gwen Conliffe (Evelyn Ankers)
Tras esa peliculilla que se hizo en 1935, "El lobo humano", la Universal decidió volver a retomar la figura del licántropo logrando, en esta ocasión sí, hacer otro gran clásico al nivel de "Drácula", "Frankenstein" o "La momia". En sí esta nueva versión del hombre lobo fue la que mitificó el personaje y lo convirtió en otra figura icónica del terror clásico. Y es que con esta película se pusieron las pilas y aportaron las cualidades necesarias, que le faltaron a la de 1935, para conseguir otro de sus más grandes éxitos (en una época en la que ya estas producciones iban flaqueando). Cualidades como una atmósfera de terror muy conseguida, con unos frondosos bosques aterradores cubiertos de niebla, una banda sonora genial y espeluznante, una trama amena y entretenida que sitúa como motor principal el personaje del hombre lobo (no como en la de 1935, que quedaba muy dado de lado), el drama de su protagonista enfrentándose a dicha maldición y además un actor con categoría que se descubrió como otro icono del género, Lon Chaney Jr. (hijo del mítico actor de cine mudo, Lon Chaney). Debemos de agradecer a este film, o más concretamente a su guionista Curt Siodmak, la aportación de todos los elementos que hoy en día reconocemos como imprescindibles en las películas de hombres lobo (véase la transformación bajo la influencia de la luna llena, la transmisión del mal a través de una mordedura, el malestar del humano ante el imposible control de su mal salvaje, la plata como elemento aplacador de estos seres,...)

Larry es aconsejado por la gitana Maleva (Maria Ouspenskaya)

Sir Joseph Talbot (Claude Rains)
La trama arranca con el joven Larry Talbot (Lon Chaney Jr.) acude al castillo de su padre, Sir Joseph (Claude Rains), en Gales, para reecontrarse con él después de varios años de ausencia. Ésta es la excusa para situar al protagonista en el meollo de la cuestión, pues esa misma tarde, sin perder el tiempo ya liga con una chica, Gwen Conliffe (Evelyn Ankers). Esa noche acude con ella y una amiga de ésta a una feria gitana, donde son atacados por un lobo. La amiga de Gwen es asesinada y Larry resulta mordido por la fiera. Pero cuando Larry apalea a la bestia y la mata, resulta que este ser era uno de los gitanos (Bela Lugosi) que se había transformado en lobo. Según cuenta una aterradora historia, todo aquél que es mordido por un hombre lobo y sobrevive cargará sobre sí mismo la maldición de esta bestia y él mismo se verá mutado en lobo las noches de luna llena. Y dicho y hecho, el pobre Larry Talbot comprobará impotente como se transforma en un ser de incontrolable ferocidad que pulula por los bosques matando a todo aquel ser humano que se encuentre. 

El hombre lobo entre la niebla

El gitano Bela (Bela Lugosi)
"El hombre lobo" se convirtió en un grandísimo éxito, uno de los pocos para la Universal durante los años cuarenta, lo que provocó que la posterior explotación del personaje en films de menor calidad durante años posteriores, hasta que ese gloriosa época de "terror clásico" cesó para dar paso a nuevas modalidades de terror más moderno. Lo que nos encontramos es con un film muy estimable y de excelente factura técnica. El guión se centra mucho en el drama del protagonista, con su vertiente humana mortificada a consecuencia del mal que provoca sin ser consciente. Hay que destacar el digno trabajo de maquillaje de Jack Pierce (que se come al realizado en 1935), aunque visto hoy en día choca mucho el hecho de ver a un hombre lobo bípedo vestido con camiseta y pantalón, sólo apreciando la transformación en sus garras, pezuñas y rostro, pero bueno es comprensible si tenemos en cuenta que se hizo en una época muy primaria para los efectos especiales y que hacían lo que podían y como buenamente podían, de hecho estos detalles sirven para atribuirles cierta nostalgia a estas producciones. 

¡El hombre lobo ataca!

El coronel Montford (Ralph Bellamy)
Pero bueno, Lon Chaney Jr. logró ser el equivalente al hombre lobo, como Karloff y Lugosi lo habían sido al monstruo de Frankenstein y a Drácula y su enorme carisma y entrego al personaje lo convirtieron en una "tardía" estrella del género, con la difícil labor además de pelear con la estela tan amplia de su padre. En lo personal reconozco que a pesar de ser en sí el primer hombre lobo (totalmente hombre lobo, sin tener en cuenta "El lobo humano") de la historia, no es mi película preferida de esta temática, porque en los ochenta llegarían dos pedazo de joyones llamados "Aullidos" y "Un hombre lobo americano en Londres" que me parece que pusieron el listón tan alto en esta temática que nadie, ni antes ni después, ha logrado superar, no obstante se merece la consideración de ser un excelente clásico y una de las mejores películas de terror de la Universal. Desde luego es muchísimo mejor que putas mierdas de divagaciones del mito utilizadas en bodrios infames más actuales como "Van Helsing" o "Crepúsculo", por mucha pirotecnia digital que tengan, no valen un cagao al lado de este inmortal estandarte del género.

La bestia se va a zampar a Gwen Conliffe

*MI MOMENTO FAVORITO: en un acto de valor, Sir Joseph Talbot (Claude Rains) deberá enfrentarse con su propio hijo (Lon Chaney Jr.) transformado en lobo, para intentar acabar con la tan terrible maldición del hombre lobo. 

"¡Larry, haz caso a tu padre!"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada