domingo, 8 de junio de 2014

Conan, el bárbaro (1982) de John Milius



Conan de pequeñín (Jorge Sanz)
Todo un clásico de cine de aventuras, un film verdaderamente espectacular, un icono de los ochenta y además la peli que le posibilitó el salto a la fama a Arnold Schwarzenegger, quien ya había protagonizado algún que otro film de serie B mierdero por ahí, aunque fue "Conan" el que lo convirtió en toda una estrella. El film está basado en el cómic de Robert E. Howard, quien dejó un amplio legado a pesar de haberse suicidado a la temprana edad de 30 años, en 1936. Yo la verdad, en mi vida he tenido contacto con el personaje desde su fuente literario, sino que mi descubrimiento del mismo se produjo en mi infancia, con esta película, la cual me dejó flipado. Recuerdo que la pillé en el videoclub, yo adoraba a Schwarzenegger, ya había visto varias pelis suyas (por ejemplo "Terminator" o "Comando", las que siempre conservaré en mi memoria como más nostálgicas) y claro al verlo en la carátula me lancé en picado a pillarla. 

La mamá de Conan (Nadiuska)

Conan reclutado como un esclavo
Recuerdo perfectamente haber visto que el film, en la contraportada, venía señalado "apto para todos los públicos"; yo ya de aquélla entendía que dicha calificación indicaba que el nivel de violencia de estas pelis era muy bajo o prácticamente nulo, así que me fui con ella para casita pensando que era algo así cercano a un espectáculo para niños. Me equivocaba. Sinceramente, no entiendo muy bien quién puñetas le encasquetó a "Conan" una calificación apta para todas las edades, porque aún sin ser una peli muy visceral ni gráfica, sí que considero que tiene unas cuantas escenas (decapitaciones, desnudos femeninos, espadazos por aquí y por allí,...) que para nada son recomendables para espectadores más infantiles. A mí me sorprendió realmente porque no me esperaba el despliegue de violencia que mostraba el film en muchos momentos, aunque ya estaba curado de espanto, pues ya había visto cosas peores del estilo de "Viernes 13", "El exorcista" o "Pesadilla en Elm Street" (que para tener 6 ó 7 añitos, ¡telita!). He podido comprobar, como en posteriores ediciones "Conan" ha sido recalificada como "no recomendada para menores de 13 años", algo que me parece muy acertado y más acorde con el espectáculo mostrado. 

Los años pasan por Conan y se convierte en Schwarzenegger

El rey Osric (Max Von Sydow)
Pues bueno, como ya he dicho, para mí "Conan, el bárbaro" supuso un visionado apabullante y muy entretenido. El film se sitúa en una época medieval y nos cuenta las peripecias del propio Conan, quien siendo un niño (interpretado por un infante Jorge Sanz), presencia el exterminio de todos y cada uno de los miembros de la tribu primitiva, a manos de un puñado de fieros guerreros. Entre las víctimas se encuentra su propia madre (interpretada por la pechugona actriz del destape Nadiuska). El niño es vendido como esclavo a unos mercaderes, y tras un buen porrón de años se acaba convirtiendo en un hiper musculoso y forzudo guerrero (ya encarnado por Schwarzenegger), el cual decidirá clamar venganza ante las injusticias acometidas contra su pueblo. Así comenzarán un buen puñado de aventuras, repletas de duros peligros a los que tendrán que ir haciendo frente. Comentar como curiosidad que el film está casi íntegramente rodado en España, y es que nuestro país siempre ha sido un lugar predilecto a la hora de acoger rodajes hollywoodienses, múltiples directores veían en nuestras tierras, estupendas ambientaciones para desarrollar sus proyectos (véase el ejemplo de pelis como "Lo que el viento se llevó", "Lawrence de Arabia" o "Doctor Zhivago"). 

La valiente Valeria (Sandahl Bergman)

Conan le mete un espadazo a Pilar Alcón
"Conan" fue rodado en zonas de Segovia, Cuenca, Ávila, Almería y Granada y hay que decir que todo lo referido al tema de la ambientación, luce de manera sobresaliente. El nivel de producción de la película es simplemente asombroso, podemos decir que a nivel artístico "Conan" es apoteósica. Lo mismo podemos decir de la increíble banda sonora de Basil Poledouris (quien compondría también inolvidables piezas musicales para "El lago azul" o "Robocop"). El guión (escrito por el propio realizador John Milius y por el mismo Oliver Stone, antes de convertirse en un reputadísimo director) es muy correcto, ofrece lo que tiene que ofrecer un film de esta categoría; acción, aventuras y todo muy bien combinado con un excelente sentido del ritmo. En el apartado actoral, acompañando a la estrella que es Arnold, se encuentran muy buenos actores de la talla de Max Von Sydow o James Earl Jones (inolvidable como villano que se convierte en serpiente) y por supuesto es digno señalar la participación de actores patrios como el pequeñajo Jorge Sanz, Pilar Alcón (habitual del fantaterror español) o el mito erótico Nadiuska, que si bien no era española (sino alemana), podíamos encajarla perfectamente en este grupito porque hizo prácticamente carrera en nuestro país durante los setenta y parte de los ochenta (gracias a sus pechugas). 

El malvado Thulsa Doom (James Earl Jones) sentado en su trono

No me parece una escena adecuada para todos los públicos
El film fue un gran éxito mundial y eso potenció que se convirtiese en una especie de modelo a seguir, por un montón de films que se dedicaron a imitar (o a plagiar) el esquema presente en él. Por ejemplo, en Italia surgieron un montón de explotaciones que intentaron recrear el universo de "Conan" a modo de cutres películas hechas con cuatro perras, destinadas a intentar sacar provecho de su tirón comercial. Podríamos decir que "Conan, el bárbaro" inició esa especie de subgénero que pasó a denominarse "espada y brujería" desarrollados en mundos primitivos y medievales tan característicos. Incluso propició una secuela, "Conan, el destructor" y una especie de spin-off llamado "El guerrero rojo" (ambas con Schwarzenegger), y un remake en 2011, las cuales ya comentaré. En mi opinión como esta "Conan, el bárbaro" ninguna, porque precisamente ésta como ninguna sigue manteniendo esa magia especial y característica propia del cine de entretenimiento ochentero, y esa inimitable destreza visual, por algo a día de hoy sigue manteniéndose como el impepinable film de culto que es. 

Un duro castigo

*MI MOMENTO FAVORITO: aquél en el que el villano principal del film (James Earl Jones) se transforma en una enorme serpiente. 

"Sssssssssss"

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